En Fómeque, Cundinamarca, la administración reportó el avistamiento de al menos tres ejemplares de oso de anteojos en la zona de influencia del municipio, como resultado de un proceso de monitoreo ambiental apoyado en cámaras trampa instaladas en diversos puntos de bosque altoandino.
La identificación de estos individuos forma parte de una estrategia integral que impulsa el área ambiental para recolectar información sobre fauna silvestre y fortalecer las acciones de conservación en el territorio. El programa contempla la instalación de seis cámaras trampa en áreas de alto valor ecológico, lo que ha permitido documentar la presencia de esta especie, considerada vulnerable en Colombia y fundamental para el equilibrio de los ecosistemas andinos.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
El alcalde de Fómeque, Esneider Acosta, destacó que la administración mantiene un compromiso constante con el cuidado del entorno natural y la protección de la biodiversidad local.
“Para nuestra administración, la protección del medio ambiente no es solo un discurso, es una acción permanente. El registro de al menos tres osos de anteojos demuestra que en Fómeque estamos trabajando por la conservación de la biodiversidad y la protección de nuestros ecosistemas”.
Desde la alcaldía, se hizo un llamado a la comunidad para que participe activamente en los procesos de protección ambiental. “Invitamos a todos los ciudadanos a convertirse en aliados de la conservación. El oso de anteojos es un símbolo de vida y equilibrio ambiental. Proteger su hábitat es garantizar el futuro de nuestras próximas generaciones y el desarrollo sostenible de nuestro municipio”.
El monitoreo de fauna silvestre busca no solo reconocer y registrar las especies presentes en la región, sino también proporcionar insumos técnicos para el diseño y fortalecimiento de estrategias de conservación a mediano y largo plazo.
La alcaldía anunció que continuará implementando y ampliando las iniciativas de monitoreo y educación ambiental, en conjunto con la comunidad, para asegurar la preservación de especies emblemáticas como el oso de anteojos y asegurar el equilibrio ecológico del municipio.
La importancia del avistamiento
El oso de anteojos (Tremarctos ornatus), también conocido como oso andino, es la única especie de oso nativa de Sudamérica y ocupa un papel fundamental en la dinámica de los ecosistemas de montaña. Su presencia se extiende a lo largo de la Cordillera de los Andes, desde Venezuela hasta el norte de Argentina, aunque en Colombia se considera uno de los mamíferos más emblemáticos y, a la vez, más amenazados.
Esta especie está catalogada como vulnerable en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (Uicn), lo que significa que enfrenta un alto riesgo de extinción en estado silvestre. Entre las principales amenazas se encuentran la pérdida y fragmentación del hábitat, la deforestación, la expansión agrícola y ganadera, así como la caza furtiva y los conflictos con comunidades humanas. El oso de anteojos requiere grandes extensiones de territorio para sobrevivir, lo que lo hace especialmente sensible a los cambios en el paisaje.
El registro de ejemplares en Fómeque a través de cámaras trampa representa un avance significativo en el monitoreo y la conservación de la biodiversidad. Las grabaciones obtenidas no solo confirman la presencia de estos animales en zonas específicas, sino que también proporcionan información valiosa sobre su comportamiento, desplazamientos y uso del hábitat.
Este tipo de evidencia resulta esencial para diseñar e implementar estrategias de manejo y protección, así como para justificar la creación o ampliación de áreas protegidas.
La obtención de imágenes y videos por medio de cámaras trampa permite llevar a cabo estudios no invasivos que minimizan el estrés sobre los animales y ofrecen datos confiables sobre la biodiversidad local. Además, estos registros contribuyen a sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de proteger al oso de anteojos, un indicador clave para la salud de los ecosistemas andinos. La continuidad en el monitoreo y la colaboración entre autoridades, científicos y población local son elementos centrales para asegurar la supervivencia de la especie en el largo plazo.