Menos robos en la calle, más estafas por mensaje: así es el nuevo rostro del crimen en Bogotá

La Encuesta de Percepción y Victimización reveló que, aunque la victimización general bajó levemente, el 19,5% de los bogotanos fue afectado por delitos cibernéticos en 2025

El 19,5% de los bogotanos reportó ser víctima de delitos cibernéticos en 2025, el nivel más alto registrado en la ciudad - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

La bandeja de entrada se convirtió en la nueva esquina peligrosa. En 2025, casi uno de cada cinco bogotanos reportó haber sido víctima de un delito cibernético, la cifra más alta desde que se tiene registro en la ciudad. El dato marcó un giro en la dinámica de la criminalidad, menos hechos presenciales, más engaños a través de pantallas.

Así lo reveló la última Encuesta de Percepción y Victimización (EPV) de la Cámara de Comercio de Bogotá, presentada el 17 de febrero. El estudio consultó a 20.038 personas en las 20 localidades, incluida por primera vez Sumapaz, y dibuja un panorama con contrastes.

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La modalidad de ciberdelito más común en Bogotá fue el envío de mensajes fraudulentos, que representó el 43,7% de los casos en la última encuesta - crédito Nathalia Angarita/REUTERS

En términos generales, la victimización bajó levemente. El 14,9% de los encuestados afirmó haber sufrido al menos un delito en 2025, frente al 15,3% de 2024. Sin embargo, esa reducción convive con un salto sin precedentes en los delitos informáticos: 19,5% de las personas reportó haber sido afectada, 10,3 puntos porcentuales más que el año anterior, cuando la cifra era de 9,1%. Incluso supera el pico de 2020, que había alcanzado 16,1%.

La modalidad más común fue la recepción de mensajes de texto fraudulentos, que concentró el 43,7% de los casos. Se trata de mensajes que suplantan bancos, empresas de mensajería o entidades públicas para obtener datos personales o financieros. La criminalidad, en otras palabras, se mueve hoy por canales digitales de contacto directo y masivo.

Este fenómeno ocurre en un contexto en el que las redes sociales se consolidaron como la principal fuente de información sobre seguridad para el 61,4% de los encuestados, 15,7 puntos más que en 2024. Además, el 51,9% afirmó ver con frecuencia contenido violento en estas plataformas. La exposición constante no solo influye en la percepción, también amplía el terreno para fraudes y suplantaciones.

Las redes sociales se consolidaron como la principal fuente de información sobre seguridad para el 61,4% de los encuestados en Bogotá - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Mientras los delitos migran a lo digital, el hurto a personas sigue encabezando la lista de hechos más frecuentes, representa el 74,7% de los casos reportados. Aun así, la encuesta evidencia que, al disminuir la victimización general, también cayó la denuncia. En 2025, el 45,6% de las víctimas informó el hecho ante alguna autoridad, frente al 52% del año anterior.

En materia de extorsión, el comportamiento fue distinto. Después de dos años consecutivos de incrementos, el porcentaje de personas afectadas bajó de 7,3% a 4,6%. No obstante, los resultados dejan señales de alerta. El 29,5% de las víctimas reconoció haber accedido al pago exigido por los delincuentes.

Otro 54,4% aseguró que optó por no responder ni continuar la comunicación, lo que sugiere mayor cautela frente a este delito. Sin embargo, por primera vez la encuesta indagó si las víctimas estaban vinculadas a un negocio y encontró que el 31,7% de los casos de extorsión afectó a empresas.

El 51,9% de los bogotanos afirmó ver frecuentemente contenido violento en redes sociales, lo que amplía el terreno para fraudes y suplantaciones - crédito Colprensa

El dato es relevante. Confirma que la extorsión no impacta únicamente a ciudadanos de manera individual; también se convirtió en un riesgo directo para la actividad económica, en especial para pequeños y medianos negocios que operan con márgenes ajustados.

En el terreno de la percepción, las cifras muestran matices. El 66% de los encuestados considera que la inseguridad aumentó en la ciudad, una proporción menor al 69,3% registrado en 2024. A nivel barrial, la sensación de seguridad mejoró de forma más notoria, el 43,6% considera que su barrio es seguro, frente al 31,8% del año pasado.

No obstante, el hecho de que el 44,3% haya sido testigo de un delito sin ser víctima directa incide en la construcción de esa percepción colectiva. En el sistema TransMilenio se registró una leve mejoría. Quienes consideran que el sistema no es seguro pasaron de 70,6% en 2024 a 62,7% en 2025. Persisten, sin embargo, preocupaciones en túneles peatonales, paraderos del SITP en vía pública y puentes de acceso. El balance final deja una conclusión clara: la delincuencia en Bogotá no desaparece, se transforma.

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