El Gobierno nacional, liderado por el presidente Gustavo Petro, es el primero de izquierda que tiene Colombia (2022-2026). La gestión del mandatario estaba soportada en un cúmulo de expectativas de más de 11 millones de electores que en 2022 esperaban soluciones para muchas de las problemáticas que aquejan a la ciudadanía. Tres años después, y casi finalizando su periodo presidencial, hay una amplia oposición a su mandato.
Laura Gallego, ex señorita Antioquia, aspirante a la Cámara de Representantes por ese departamento y con una postura “radical” de derecha, es una de las políticas colombianas que rechaza tajantemente la administración de Petro. Su forma de pensar no es secreta; lleva un largo tiempo valiéndose de sus redes sociales para cuestionar al Gobierno y al menos 12 años haciendo contenido político digital desde la esfera de la derecha, llegando a un público joven que comparte sus opiniones. “Mi contenido es 100% antipetrista y antisocialista”, dijo, en conversación con Infobae Colombia.
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De acuerdo con la abogada, el Gobierno nacional ha tenido varias falencias y protagonizado escándalos que han puesto en duda su transparencia e idoneidad para administrar todo un país. Uno de los puntos que más criticó se centra en las personas que han llegado a cargos públicos de alta responsabilidad, puesto que algunas de ellas han intentado ubicarse en esos espacios de poder sin contar con el bagaje académico y profesional que se demanda.
Para ocultar esas carencias, los aspirantes han recurrido a prácticas ilegales y poco éticas. “Los petristas normalizaron el hecho de falsificar diplomas para aspirar a cargos públicos”, dijo Gallego.
En este cuestionamiento encaja el caso de Juliana Guerrero, una joven a la que el presidente Gustavo Petro quiso designar como viceministra de Juventudes del Ministerio de Igualdad y Equidad. Pese a que el primer mandatario intentó ubicarla en el cargo a toda costa, desde el Congreso de la República revelaron irregularidades en su posible nombramiento.
Descubrieron que la joven no contaba con los requisitos para asumir las responsabilidades del puesto y que, además, hubo anomalías en la entrega de sus títulos de Tecnología en Gestión Contable y Tributaria y de Contaduría Pública, los cuales fueron anulados tras comprobarse que no presentó las pruebas Saber Pro y Saber TyT, que eran una exigencia para graduarse. Además, al parecer, tampoco tomó sus clases ni presentó los exámenes de las carreras, pero logró obtener los diplomas.
Para Gallego, este escándalo se suma a otra decisión de la administración Petro que considera errónea: la eliminación de “requisitos generales de formación académica” y de “experiencia profesional” para ser embajador extraordinario y plenipotenciario y cónsul general central. En noviembre de 2025, el Gobierno presentó un borrador de decreto para hacer esos cambios y en agosto de ese año expidió una resolución que elimina el dominio del inglés como requisito para ser embajador.
La candidata aseguró que esta figura permite al Gobierno designar a cualquier persona en un cargo diplomático y que, además, sirve para ubicar a quienes no hayan podido ser nombrados en otros cargos. “Cuando te llega el fallo del juez, entonces ahí sí reencauchémoslo y pongámoslo en un cargo diplomático, porque eliminaron los requisitos académicos para aspirar a esos cargos”, señaló.
Por otro lado, cuestionó la postura del presidente y de otros integrantes de su Gobierno frente a la economía y el desarrollo de Colombia. Desde su perspectiva, el jefe de Estado ha optado por favorecer a las personas que, a su juicio, carecen de méritos, mientras perjudica a quienes impulsan el progreso.
“Este Gobierno llegó a premiar a los vagos y a ahogar a los que generan desarrollo. Y eso tiene que parar”, sostuvo.
Su forma de pensar la comparten empresarios y líderes gremiales que han acusado a la administración de presuntamente empeorar la situación de los empleadores al establecer tributos como los impuestos saludables, que aplican a productos ultraprocesados y altos en azúcares que afectan la salud. También han criticado el incremento del salario mínimo de 2026 en un 23,7% y la aprobación de la Reforma Laboral que, a su juicio, aumenta los costos laborales y afecta la generación de empleo.
De igual manera, la ex señorita Antioquia y abogada aseguró que al Gobierno Petro le ha faltado capacidad para atender las problemáticas que aquejan a la población de las regiones. Expuso una específica que se vive en el Urabá antioqueño: la carencia de agua potable.
“En el Urabá antioqueño tienen un problema de alcantarillado impresionante y lo que hacen estos políticos es que van varias veces y les prometen: ‘Les vamos a devolver el agua’. Ya Petro fue, todo el petrismo fue, y ellos siguen sin agua”, señaló. Sin embargo, esta problemática no es nueva; en 2017, Antioquia Sostenible reportó que para 2016 apenas el 49,1% de la población de la región tenía alcantarillado y solo el 65,7% contaba con servicio de acueducto. No obstante, el problema persiste, pese al paso de distintos gobernantes nacionales y mandatarios locales.
“Se siguen bañando con agua sucia, si es que logra llegar el agua, porque no puede abastecer a la cantidad de personas que hoy en día habitan el Urabá antioqueño”, aseveró.
Este tipo de críticas las hace públicas en sus redes sociales, sobre todo en su cuenta de Instagram, donde constantemente publica videos al respecto. Incluso, según detalló, dedica una sección específica a responder a comentarios de ciudadanos afines a Gustavo Petro, llamada Petro Lovers. En ese espacio, según precisó, da a conocer sus puntos de vista con base en argumentos, pero, esto le ha significado ser blanco insultos y señalamientos; algunos de los mensajes que recibe se enfocan en su físico y en el hecho de ser mujer, dejando de lado los temas que son el foco de discusión.
”Suelen atacar mucho a la persona, a insultar. Ellos a vos no te dicen: ‘Vení, hablemos entonces de la Ley 1116’. No, ellos te dicen: ‘Gorda, fea, prepago, prostituta, paraca’. Entonces, yo lo que trato de hacer es enseñarle a la gente, es educar y demostrarles que uno puede cambiar realidades sin tener que ofender”, aseveró.
Así las cosas, la profesional en Derecho y aspirante al Congreso aseguró que no ve ningún aspecto positivo de la gestión del Gobierno nacional. Esto, pese a que la administración asegura que ha avanzado en asuntos importantes como la reducción del desempleo y la entrega de tierras a la población campesina víctima del conflicto armado, entre otras cosas.
“Si este Gobierno hubiera hecho algo bien, yo hubiera aspirado por un partido de izquierda o algo así, pero es que no hizo nada, nada bien”, admitió.
Para Gallego solo hay un aspecto destacable del Gobierno, que se centra en la posibilidad de que la derecha vuelva a gobernar en el siguiente cuatrienio.
“Gracias a ellos, gracias a su periodo, todo el país se dio cuenta de que el socialismo es un modelo que no funciona y que tiende a fracasar, y no solo a hundir a las personas, hunde al país”, dijo.