El presidente de Colombia, Gustavo Petro, y su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvieron una reunión luego de varios meses de tensiones políticas y diplomáticas. El encuentro representó un giro positivo en las relaciones Colombia-Estados Unidos, aunque no se lograron acuerdos concretos ni se levantaron las sanciones impuestas sobre el Gobierno colombiano.
Durante la conversación, Petro presentó los avances en la política antidrogas, un tema que generó fricciones entre Washington y Bogotá y que motivó sanciones y recortes financieros. La cordialidad evidenciada busca reforzar su posición interna de cara a las próximas elecciones en Colombia y debilitar los argumentos de la oposición sobre eventuales riesgos para la alianza estratégica bilateral.
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Sin embargo, la reunión no derivó en compromisos nuevos. Las restricciones vigentes permanecen, y tanto Petro como los sectores consultados admiten que todavía hay retos importantes en la agenda común.
Ante esto, desde el ámbito empresarial, surgieron reacciones. Por ejemplo, la presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), María Claudia Lacouture, por medio de un video, calificó la reunión como constructiva y positiva. Enfatizó en que el acercamiento ocurrió después de semanas de tensión pública y en un momento de alta sensibilidad, donde Colombia tuvo que resguardar intereses fundamentales y proteger el bienestar de su población.
Cuál fue el mayor valor del encuentro Petro - Trump
La dirigente destacó que el mayor valor del encuentro no reside en anuncios específicos, sino en la recuperación de un marco de confianza y previsibilidad entre los dos países. Sostuvo que la recomposición no supone un reinicio automático de la relación bilateral, sino una transición gradual orientada a tramitar diferencias por medio de canales institucionales, lo que aleja el riesgo de confrontaciones públicas.
Según ella, “el resultado abre la puerta a nuevas oportunidades en ámbitos clave como inversión, infraestructura crítica, tecnología y turismo. Resaltó la importancia de que Estados Unidos mantenga el papel como socio determinante para Colombia, en especial, frente a desafíos como la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado”.
A su juicio, el espíritu de entendimiento debería trasladarse también a otros pilares de la relación bilateral: comercio, migración y cooperación, con el propósito de alcanzar resultados medibles para los ciudadanos de ambos países.
La importancia de la reunión para el café colombiano
De igual manera, desde el sector agrícola también hubo pronunciamiento. El gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), Germán Bahamón Jaramillo, reconoció por medio de X la importancia del contacto diplomático y remarcó que es esencial mantener canales diplomáticos abiertos, transparentes y confiables para preservar la estabilidad del entorno rural.
Bahamón insistió en que “el mercado estadounidense continúa siendo el principal destino para el café colombiano y constituye un socio estratégico fundamental en una relación comercial basada en la confianza y los resultados”.
De igual forma, el dirigente gremial insistió en que el café debe ser considerado una alternativa sólida de desarrollo y legalidad para el campo colombiano y que fortalecer el vínculo con Estados Unidos es clave para el bienestar rural y la proyección internacional del sector.
Encuentros deberían ser habituales
En el análisis económico, el economista Mauricio Olivera, expresidente de Colpensiones, opinó que este tipo de encuentros diplomáticos debería considerarse habitual entre naciones aliadas. Según él, el hecho de que la mera realización de la reunión sea destacada revela dificultades persistentes en la relación entre Colombia y Estados Unidos.
“Me parece bien que la reunión de Petro con Trump haya salido bien. Pero no me parece bien que tenga que parecerme bien. Es lo que debería suceder normalmente. Es señal que no estamos muy bien”, escribió Olivera en X.
Para sectores empresariales, agrícolas y gremiales, la expectativa apunta a que esta nueva etapa permita consolidar una cooperación bilateral más pragmática. Por lo menos así lo hizo entender el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), Bruce Mac Master. “La forma en que se desarrolló la reunión de hoy del presidente de Colombia con el presidente Donald Trump demuestra que siempre hay forma correcta de hacer las cosas, aún en los casos en los cuales hay diferencias ideológicas y políticas”, escribió el dirigente.
Así las cosas, se reconoce que el restablecimiento del diálogo ofrece oportunidades para impulsar proyectos conjuntos, pero coinciden en que el mayor desafío será transformar el entendimiento diplomático en avances concretos gracias a una coordinación sostenida que refleje beneficios tangibles.