El 4 de febrero, millones de personas en todo el mundo conmemoran el Día Mundial contra el Cáncer, una fecha establecida en el año 2000 por la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC) con el propósito de aumentar la concientización, promover la prevención y el diagnóstico temprano de esta enfermedad. De acuerdo con las estimaciones de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), durante 2022 se registraron aproximadamente 20 millones de nuevos casos de cáncer y cerca de 9,7 millones de muertes asociadas a esta patología a nivel global.
El cáncer sigue siendo uno de los principales retos de la salud pública, impactando tanto a países desarrollados como en vías de desarrollo. En este contexto, la campaña global para el periodo 2025-2027 lleva por lema “Unidos por lo único”, destacando la necesidad de construir sistemas de salud enfocados en las personas y en la atención a las particularidades de pacientes, familias y comunidades afectadas por el cáncer. Las actividades conmemorativas del Día Mundial contra el Cáncer convocan a más de cien países, con iniciativas orientadas a la prevención, el acceso equitativo a tratamientos y el intercambio de experiencias a través de foros, actividades educativas y recursos innovadores.
En las redes sociales, los mensajes se difunden mediante etiquetas como #WorldCancerDay y #UnitedByUnique, incentivando la recolección de historias personales y la creatividad educativa. El objetivo es fomentar la educación, luchar contra la estigmatización, fortalecer la detección temprana y acercar información confiable a la población.
En Colombia, el desafío del cáncer exige respuestas colectivas y corresponsabilidad estatal, profesional y ciudadana. El Instituto Nacional de Cancerología (INC), adscrito al Ministerio de Salud y Protección Social, desempeña un papel protagónico en la implementación de políticas de prevención, diagnóstico oportuno y atención integral. Fundado en 1934, el INC es la entidad de referencia nacional en oncología clínica y radioterapéutica, investigación, educación y formulación de políticas públicas.
Actualmente, el INC asiste a más de 25.000 pacientes provenientes de todas las regiones del país cada año. Entre sus funciones sobresalen la asesoría en políticas públicas, el desarrollo de investigación científica, la formación de profesionales en oncología y la promoción de la salud pública mediante la educación y campañas preventivas. Sus instalaciones en Bogotá ofrecen atención integral, consulta, tratamientos de alta complejidad, programas de formación y convenios con universidades, así como servicios especializados como oncología radioterápica y un banco de sangre.
La innovación científica y la incorporación de tecnologías avanzadas han permitido al instituto optimizar los diagnósticos y proporcionar tratamientos personalizados. “Gracias a la innovación científica y a la incorporación de nuevas tecnologías en el Instituto Nacional de Cancerología, hoy es posible mejorar el diagnóstico, personalizar los tratamientos y ofrecer más y mejores oportunidades de vida a los pacientes”, destaca la institución.
La campaña #TodosTenemosQueVer, liderada por el Instituto Nacional de Cancerología, sitúa el control del cáncer como una responsabilidad de toda la sociedad. Bajo este mensaje, se insiste en que prevenir, informarse, consultar a tiempo y apoyar la investigación son acciones fundamentales que pueden salvar vidas. “Prevenir, informarse, consultar a tiempo y apoyar la investigación son acciones fundamentales que salvan vidas”, se subraya en la campaña, que invita a la participación activa de la ciudadanía y a la adopción de hábitos de vida saludables.
Esta iniciativa educativa y de sensibilización refuerza el valor de la acción colectiva y la responsabilidad compartida para reducir el impacto del cáncer. El año pasado, la labor y el liderazgo del INC fueron reconocidos mediante el premio Gonzalo Jiménez de Quesada, una distinción otorgada por su contribución en salud pública y promoción de la investigación oncológica en el país.
El reto del cáncer atraviesa fronteras y compromete a instituciones, profesionales y a la comunidad en general. Avanzar en prevención y control requiere una sociedad informada y participativa, capaz de contribuir activamente a transformar la realidad del cáncer en Colombia.