Según el conteo de la fuerza pública que se realizó de diciembre de 2024 a diciembre de 2025, que fgue revelado por el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) la cantidad de integrantes de los grupos armados organizados (GAO) en Colombia presenta variaciones relevantes en este periodo.
El Clan del Golfo registra un aumento del 30 %, pasando de 7.551 integrantes en 2024 a 9.840 en 2025, con 3.328 hombres en armas y 6.512 en redes de apoyo para este último año. El Ejército de Liberación Nacional (ELN) subío un 9%, llegando a 6.810 integrantes, de los cuales 3.647 corresponden a hombres en armas y 3.163 a redes de apoyo, según informó Caracol Radio al compartir parte de los documento del informe del instituto.
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Las disidencias EMC al mando de “Iván Mordisco” crecieron un 23%, con 4.019 integrantes en 2025. Las disidencias Enbf al mando de Calarcá incrementan un 22%, sumando 2.958 miembros. El Cneb aumentó en un 25%, alcanzando 2.089 integrantes.
Segunda Marquetalia pasa de 466 a 534 integrantes, lo que representa un alza del 15%. ACSN aparece con 620 integrantes en 2025, aunque para el año anterior no se reportaron datos. Comuneros del Sur reporta un leve aumento del 6%, con 251 integrantes en 2025.
La tabla no incluye datos sobre las disidencias del Frente 57, que en 2024 tenía 90 integrantes.
Uno de los gráficos muestra la evolución de las acciones de grupos armados entre 2017 y 2025, clasificadas en tres categorías: ataques a infraestructura y bienes civiles, arremetida contra los militares y enfrentamientos.
En 2017, los ataques a infraestructura y bienes civiles se ubicaron por debajo de los realizados contra la fuerza pública, que fueron los más frecuentes ese año. Los enfrentamientos registraron el menor número de eventos.
Durante 2018 y 2019, los hechos que afectaron a miembros de diferentes instituciones del Estado continuaron siendo la acción más numerosa, mientras que los ataques a infraestructura y bienes civiles y los enfrentamientos se mantuvieron en niveles intermedios y bajos, respectivamente. En 2019, los ataques a infraestructura mostraron un alza visible.
En 2020, los atentados alcanzaron un nuevo pico, superando el resto de las categorías. Los hechos violentos en contra de infraestructura y bienes civiles también aumentaron, y los enfrentamientos mantuvieron una tendencia estable manteniendose.
Entre 2021 y 2023, las tres categorías presentaron cifras similares a las de años anteriores, con la arremetida contra los uniformados como el tipo de acción más recurrente. Los atentados a infraestructura y bienes civiles y los enfrentamientos conservaron sus volúmenes relativos.
A partir de 2024, se observa un incremento significativo en todas las categorías. La ofensiva contra la Fuerza Pública superan con amplitud los otros tipos de acciones, seguidos por los ataques a infraestructura y bienes civiles, y finalmente los enfrentamientos.
En 2025, el número de ataques contra los servidos públicos experimentó un crecimiento considerable, superando los 300 eventos registrados. Los ataques a infraestructura y bienes civiles y los enfrentamientos también aumentan, alcanzando sus máximos en el periodo observado.
La fuente de la información corresponde al seguimiento de acciones del conflicto realizado por la Fundación Ideas para la Paz (FIP).
Finalmente, el mapa titulado “Núcleos de relacionamiento entre grupos armados 2025” que reveló el medio de comunicación mencionado anteriormente, muestra la distribución territorial de la influencia de los grupos armados en Colombia para ese año. El gráfico utiliza tres categorías principales: dominio, disputa y coexistencia.
Las zonas identificadas con color naranja corresponden a áreas bajo dominio de un solo grupo armado. Estas se extienden por regiones de los departamentos de Córdoba, Sucre, Bolívar, Antioquia, Chocó, Caquetá, Meta, Guaviare, Guainía, Vaupés, Amazonas y parte de los Llanos Orientales.
Las áreas señaladas en color morado representan territorios en disputa armada entre diferentes grupos. Estas zonas se observan en departamentos como Norte de Santander, Cauca, Nariño, Valle del Cauca, Putumayo, Caquetá, Huila, Arauca y algunas áreas de Antioquia y el sur del país.
El color verde indica zonas de coexistencia, donde varios grupos armados conviven sin confrontación directa. En el mapa, esta situación se evidencia en el departamento de Vichada y regiones puntuales del oriente.
El texto complementario señala que el mapa de la guerra se expande y actualmente hay 13 zonas del país en disputa armada, casi el doble en comparación con el inicio del Gobierno Petro.