El senador del Centro Democrático Andrés Guerra afirmó haber expuesto desde el inicio las tensiones y el ambiente de desconfianza que rodeaba la postulación presidencial de Miguel Uribe Londoño dentro del partido, luego de que se conociera la expulsión de este último de la consulta del Centro Democrático para definir candidato para el 2026.
“El tiempo me dio la razón”, escribió Guerra en sus redes sociales, en alusión al pronunciamiento que dio en una entrevista sobre la reciente salida de Uribe Londoño del proceso de selección interna para la candidatura presidencial.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Guerra aseguró en conversación con Semana que fue el primero en revelar públicamente los cuestionamientos hacia el actuar de Uribe Londoño, economista y abogado de 73 años, y sostuvo que sus advertencias encontraron eco en las dinámicas internas que terminaron por marginar al exprecandidato.
El senador relató un episodio determinante: una reunión virtual con el director del Centro Democrático, Gabriel Jaime Vallejo, y los precandidatos María Fernanda Cabal y Paloma Valencia, en la que se discutió el contacto del equipo de Uribe Londoño con la firma Atlasintel, responsable de realizar las encuestas para seleccionar el candidato del partido. Paola Holguín no asistió a esa reunión.
Durante ese encuentro, Vallejo informó que la encuestadora le había sido abordada con una solicitud procedente supuestamente del equipo de Uribe Londoño para que realizara un “tracking” aparte, situación que puso en entredicho la transparencia del proceso.
“Era un escenario muy difícil de entender. Se alzaron las voces”, recordó Guerra sobre la tensión en ese momento.
Guerra expresó sus dudas respecto a la versión de Uribe Londoño, quien atribuyó el contacto con la empresa a un posible error de algún asesor. Los precandidatos presentes también manifestaron inconformidad ante la situación, mientras que la dirección del partido optó por aplazar el procedimiento ante el ambiente enrarecido.
El caso reactivó divisiones al interior del Centro Democrático,y dejó evidencia de las problemáticas sobre la influencia de asesores y la falta de confianza en la dirigencia, según reiteró Guerra en el diálogo.
A su juicio, las actitudes del entorno cercano a Uribe Londoño provocaban inconformidad continua y fueron un factor decisivo en el desarrollo de los acontecimientos: “Eso ha generado una molestia permanente y continua”, sostuvo.
Tras la salida de Uribe Londoño de la contienda, Guerra reiteró su postura y desafió a los demás precandidatos y a la dirección del partido a desmentir su versión de los hechos, sin que nadie lo hiciera. De acuerdo con el senador, esta falta de respuesta evidenció que sus denuncias eran conocidas y compartidas por los miembros de la colectividad que vivieron de cerca el proceso de selección.
La situación que describió Andrés Guerra expuso un clima de fragmentación interna y dejó en evidencia el nivel de escrutinio y presión al que estuvieron sometidos los participantes en la definición del candidato a la Presidencia por el Centro Democrático.
La salida de Miguel Uribe Londoño
La expulsión de Miguel Uribe Londoño del proceso de selección de candidatos presidenciales del Centro Democrático ha generado una intensa controversia política y una ola de reacciones en redes sociales.
La decisión, tomada por la colectividad liderada por Álvaro Uribe Vélez, se produjo en medio de una disputa interna que ha dejado al partido sin un aspirante definido para las elecciones de 2026.
El conflicto se intensificó tras la difusión de un mensaje del partido, en el que se informaba que Abelardo de la Espriella había comunicado al expresidente Uribe que Miguel Uribe Londoño le expresó su renuncia al partido para respaldar su candidatura.
Este anuncio coincidió con la publicación de los resultados de la encuesta de Invamer, que otorgó a De la Espriella un 18,2% de apoyo, frente al 4,2% de Uribe Londoño.
La crisis interna del Centro Democrático dejó como principales figuras en la contienda a las senadoras Paola Holguín, María Fernanda Cabal y Paloma Valencia, mientras que el congresista Andrés Guerra ya se había retirado del proceso.
Además, la situación involucró a María Claudia Tarazona, viuda de Miguel Uribe Turbay. Uribe Londoño rechazó públicamente la versión del partido y negó haber presentado su renuncia. “Es inaceptable que se me excluya de un proceso del cual soy parte, por versiones de prensa o de llamadas telefónicas”, declaró el político