La presencia de un gimnasio al aire libre bajo la avenida Boyacá con calle 127, instalado por el Instituto de Desarrollo Urbano, ha transformado la dinámica urbana en el norte de Bogotá, atrayendo tanto a deportistas experimentados como a curiosos que encuentran en este espacio una alternativa gratuita y profesional para ponerse en forma.
El gimnasio está organizado en cinco zonas claramente delimitadas, lo que permite que personas con distintos intereses deportivos encuentren el lugar adecuado para sus rutinas.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Se cuenta con una zona de calistenia pensada para ejercicios de peso corporal, saltos y movimientos de alta intensidad; un sector dedicado a la musculación; un espacio para ejercicios cardiovasculares; un área recreativa y una sección habilitada para los bicicleteros.
PUBLICIDAD
Según los reportes de usuarios, cada área dispone de equipos especialmente diseñados para potenciar el entrenamiento, y la organización eficiente del espacio permite la circulación fluida de quienes asisten, aun en horas de alta concurrencia.
Entre el equipamiento disponible sobresalen las prensas y volantes destinados al trabajo de hombros, pecho y espalda, prensas de pierna, elípticos, barras para dominadas y paralelas orientadas a la calistenia.
Una característica distintiva es la fila de pesas que va desde los diez hasta las cuarenta y cinco libras (de 4,5 a 20,4 kilogramos), sujetas con cadenas a una robusta base de metal. Esto disuade el robo, pero sin obstaculizar el entrenamiento.
PUBLICIDAD
Además, un banco graduable facilita la ejecución de ejercicios con diferentes grados de exigencia, lo que destaca la calidad de los equipos instalados en comparación con otros espacios recreativos públicos.
El canal parchefitness, en su cobertura, mostró desde el colorido de las máquinas (rojo y amarillo en homenaje a la bandera de la ciudad) y la variedad de los aparatos que incluyen máquina de remo, de pecho plano, de sentadillas y de jalón al pecho.
Cada máquina cuenta con la posibilidad de ajustar el peso mediante discos de diez libras (4,5 kilogramos), característica poco frecuente en gimnasios al aire libre. La incorporación de códigos QR en cada aparato permite escanear y acceder a instructivos detallados sobre el uso y la técnica recomendada, lo que ha sido de gran ayuda para quienes se inician y desean minimizar el riesgo de lesiones.
PUBLICIDAD
La zona de calistenia se ha convertido en uno de los mayores atractivos del espacio, al soportar ejercicios exigentes y proporcionar la estructura adecuada para quienes practican disciplinas avanzadas.
Para complementar la experiencia, este gimnasio no solo se limita al ejercicio físico: también hay una mesa de parqués y una de ajedrez, promoviendo así la socialización y la recreación intelectual, además de la deportiva.
Una de las impresiones más frecuentes entre los visitantes, recogida en videos y publicaciones, es la sorpresa ante la “posibilidad de encontrar en plena ciudad un lugar con todas las máquinas necesarias para entrenar” y también recurrentemente se encuentra el llamado a vigilar el espacio para evitar problemas de inseguridad o robo de los implementos.
PUBLICIDAD
Aunque algunos usuarios en redes dejaron ver su lado más pesimista, “lastima que las van a volver una nada, así como hicieron Con los de las bicicletas” haciendo referencia al modelo de bicicletas de alquiler que fracasó debido a los robos de infraestructura y daños en los vehículos.
Por otro lado, la cuenta camilobeast_ anunció que el éxito y la buena recepción de este gimnasio han motivado la planeación de proyectos similares en distintas zonas de Bogotá, anticipando así una posible red de gimnasios al aire libre.
Así, este espacio se consolida como un punto de encuentro que responde a las diversas necesidades de quienes buscan ejercitarse en un entorno seguro, gratuito y de fácil acceso, democratizando el acceso a los gimnasios, transformando la cultura urbana alrededor del deporte y el bienestar.
PUBLICIDAD