El trámite del Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2026 tiene a la expectativa a la agenda política del país por cuenta de que, según los congresistas encargados de discutirlo, desde el Gobierno nacional se tiene la intención de expedirlo por medio de un decreto.
En este sentido, el senador Enrique Cabrales, del Centro Democrático y presidente de la Comisión Cuarta, por donde pasa el PGN, se fue en contra del presidente Gustavo Petro por, según él, orquestar jugadas legislativas que darían pie para que el presupuesto sea decretado desde la Casa de Nariño, al igual que como sucedió con los recursos para 2025.}
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En declaraciones a medios de comunicación previo a una la plenaria de la corporación de la que hace parte, el congresista aseguró que lo que busca el Ejecutivo es construir una “dictadura fiscal”, por lo que advirtió que desde el Legislativo no lo pueden permitir.
Según Cabrales, la intención del Gobierno radicaría en que hay algunos puntos del proyecto de PGN son perjudiciales para las finanzas nacionales y pretenden que no se dé la discusión en el Capitolio Nacional y se alerte a los colombianos del peligro que suscitaría la aprobación del texto de la Administración gubernamental.
“El presidente Gustavo Petro quiere decretar el presupuesto general de la nación y no lo podemos permitir, porque hay unos artículos que son muy peligrosos para el país. Después le diremos cuáles son esos artículos, porque estamos en el estudio minucioso del presupuesto, pero ya hemos encontrado unos artículos muy peligrosos y no vamos a permitir que el presidente Petro vaya a la dictadura fiscal y haga lo que quiera con el presupuesto de Colombia“, señaló el congresista.
En este sentido, el senador uribista destacó que la idea de los legisladores es realizar el debate del proyecto y rescatar los puntos que benefician las finanzas nacionales, así como los que garantizan el desarrollo de iniciativas que mejoran la calidad de vida de los colombianos.
A su vez, Cabrales aseveró que el debate que debe darse en torno al PGN debe ser transparente, sano para el país y conducir a un consenso entre todos los sectores políticos que tienen presencia en el Congreso de la República.
“La idea es que se pueda dar el debate del monto y el presupuesto en las comisiones conjuntas económicas, pero un debate que sea transparente y sano para todo el país“, indicó el congresista.
En sus declaraciones, el presidente de una de las células legislativas en donde será discutido el presupuesto se refirió a la polémica reforma tributaria con la que el Gobierno pretende financiar parte de los recursos que se van a ejecutar durante 2026.
Sobre la reforma, el senador habló en nombre de la colectividad a la que pertenece y aseguró que no están de acuerdo con el proyecto que golpea, principalmente, a la clase media del país con tributos que van desde los combustibles de los vehículos hasta las actividades de esparcimiento y entretenimiento.
Con estos argumentos, Cabrales le hizo un llamado al jefe de Estado para que evalúe el monto de la reforma y lo reduzca de acuerdo a las solicitudes de los legisladores.
“Por eso le pedimos al Gobierno del presidente Gustavo Petro que analice muy bien el monto y, por favor, lo reduzca en $26,3 billones“, indicó el senador.
Qué establece el PGN para 2026
El presupuesto para 2026 asciende a aproximadamente $556,9 billones de pesos, equivalente al 28,9% del PIB, e incluye recursos para gastos de funcionamiento, servicio de la deuda e inversión pública. Según el Gobierno nacional, el PGN prioriza sectores sociales como educación, salud y protección social, mientras que algunos sectores como ciencia, tecnología, innovación y deporte enfrentan recortes significativos.
No obstante, los recursos presentan un crecimiento del gasto de funcionamiento considerable, que supera el ritmo de crecimiento económico proyectado, lo cual genera retos para el equilibrio fiscal. Además, la mayor parte del gasto es inflexible, lo que limita la flexibilidad para reasignar recursos.
Finalmente, la ejecución y cumplimiento de las metas fiscales de 2026 dependerán de la aprobación de ajustes en ingresos y gastos, así como de la efectividad de la reforma tributaria propuesta, lo que deja un escenario con incertidumbre sobre el manejo fiscal del país.