En Puerto Tejada, municipio del Cauca, una niña de doce años perdió la vida tras ser impactada por una bala perdida durante los primeros momentos del año nuevo. Según se conoció, la menor se encontraba jugando frente a su residencia en el barrio Carlos Alberto Guzmán cuando se desató una balacera cerca de su ubicación.
Los hechos ocurrieron en la intersección de la calle 20A con carrera 9. Tras el incidente, la víctima fue trasladada al hospital local y posteriormente fue remitida a la clínica Valle del Lili en Cali, donde falleció a pesar de los esfuerzos médicos.
Ahora puede seguirnos en WhatsApp Channel y en Google News.
Luego de que se produjera una riña en la que se efectuaron disparos, uno de estos proyectiles alcanzó a la niña, quien en ese momento se encontraba en la vía pública. Fue socorrida por sus familiares e inmediatamente remitida al centro asistencial más cercano en Puerto Tejada.
Ante la gravedad de su estado, los médicos optaron por su urgente traslado a una unidad médica especializada en Cali. Pese a ser intervenida quirúrgicamente, la niña “lamentablemente no logró superar esta herida”, comunicaron fuentes locales.
La menor, quien cursaba quinto de primaria, se encontraba disfrutando de las vacaciones en Puerto Tejada, casa de su abuela materna. Había llegado desde Guapi para pasar la temporada festiva en este municipio del norte del Cauca. Este trágico suceso se suma a otros incidentes similares en la localidad, que han tomado la vida de menores de edad a causa de balas perdidas, evidenciando una problemática recurrente de seguridad en la región.
De igual forma, Puerto Tejada ha registrado varios casos en los que las víctimas de balas perdidas son menores de edad, situación que ha generado preocupación entre los residentes y autoridades del municipio. Las investigaciones están en curso para dar con los responsables de este suceso y de otros relacionados con el uso indiscriminado de armas de fuego que han afectado a la comunidad.
Aumento en el número de víctimas por balas perdidas
En Colombia se reportaron 170 casos, aunque se estima que el número real es mayor debido a la falta de denuncias. Cali, Medellín, Barranquilla, Bogotá y Cartagena se presentan como las ciudades con mayor índice de estos sucesos, de acuerdo a las cifras proporcionadas por el Centro de Recursos para el Análisis de conflictos (Cerac).
El problema se ve intensificado por factores culturales y la prevalencia de armas tanto legales como ilegales. Hugo Acero, exsecretario de seguridad de Bogotá, destaca que existen al menos 500.000 permisos de porte y 250.000 de tenencia de armas, sin contar las que poseen grupos armados ilegales.
Estos hechos cobran una relevancia especial durante las festividades, donde se disparan armas al aire de manera irresponsable, implicando a menudo a jóvenes y a menores. Además, el Cerac advirtió que hay un subregistro significativo; la policía no lleva estadísticas actualizadas de estos casos, resultando en que la mayoría quedan impunes, con un escaso 12% de los responsables arrestados en los últimos seis años.
Un 35% de las víctimas por balas perdidas son menores de edad, cuyas edades se encuentran principalmente entre los 10 y 18 años y entre los 20 y 30 años. Este dato refleja la vulnerabilidad de este segmento poblacional y la necesidad de abordar la curiosidad y la menor conciencia del riesgo de los jóvenes frente al uso de armas. Al respecto, Santiago Londoño, exsecretario de seguridad de Antioquia, aboga por la urgencia de endurecer las leyes que castiguen el uso irresponsable de armamento.