Tras la pista del Crimen de Lucas Villa: un barbero y un venezolano, los cabos sueltos ‘atados’ en medio de la investigación

Dos años después del asesinato del estudiante de la UTP, no hay condenas contra los responsables del hecho, lo cual deja (por ahora) impunidad sobre este hecho que, según investigaciones, fue premeditado y con presunta complicidad de la Policía

Lucas Villa fue herido con ocho impactos de bala el 5 de mayo de 2021 en Pereira. Días después falleció, y desde entonces no se ha establecido quiénes lo mataron. Archivo.

‘Penthouse’ fue una de las barberías más importantes de Pereira. Desde policías hasta reconocidos cantantes de música popular iban a este lugar por recomendación de amigos y personas cercanas quienes decían que era el mejor lugar de la ciudad para un corte de cabello u otro cambio de imagen.

Ese local, ubicado en el sector 20 de julio, era administrado por un hombre de aproximadamente 40 años que, en 2021, recibió una llamada por parte de un agente de la Policía que pudo ser intrascendente de no ser porque tuvo relación con el asesinato de Lucas Villa.

El crimen del estudiante de la Universidad Tecnológica de Pereira, perpetrado el 5 de mayo de ese año –en medio de las protestas del Paro Nacional–. Ese día, a las 7:33 de la noche, un sicario se bajó de una moto en el Viaducto y le disparó ocho veces. Segundos después del hecho, una persona grabó un video que a los pocos minutos fue compartido en redes sociales.

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“En este momento están dando bala en el viaducto. Están dando bala en el viaducto, en este momento, ya mando hora y fecha... Hoy es 5 de mayo del 2021 a las 7:33”, se escuchó en el video. Ese sujeto que lo grabó fue, justamente, el barbero de nombre José Carlos Londoño.

El crimen ocurrió en la noche del 5 de mayo en el Viaducto de Pereira. Este video es parte de la investigación, pues es uno de los pocos registros audiovisuales existentes sobre el hecho. Twitter (@d_pcas)

Durante las pesquisas, otra persona que conocía la situación en el barrio San Judas, donde ocurrió el ataque, declaró que Londoño no era un simple testigo que por casualidad estaba ese día, en ese lugar y a la hora en que filmó el video: se trataba de alias Calollero, integrante del grupo criminal La Cordillera, que de acuerdo con investigaciones del medio Cerosetenta –070– y el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística –Clip–, habrían cometido el asesinato de Villa con una aparente complicidad de agentes de la Policía.

También, archivos conocidos por el medio mencionado mostraron que por lo menos dos posibles sospechosos fueron asesinados antes de ser interrogados y que, incluso, uno de los investigadores habría tenido contacto con ellos antes y después del crimen de Villa.

Una semana después del asesinato –12 de mayo–, el fiscal de Pereira que tomó el caso ordenó a la Sijín hacer un informe de contexto sobre San Judas. Uno de los principales hallazgos fue la fuerte presencia de integrantes de La Cordillera en esa zona, y con esto, una red de tráfico de estupefacientes que desembocaba en reiteradas situaciones de inseguridad. En ese archivo también se adjuntó una pista clave para dar con uno de los posibles autores del crimen.

Esa indagación de 070 y el Clip también encontró que, según una fuente, el barbero se había reunido varias veces con un policía en su local, pero no se investigó si este último estuvo involucrado en el crimen del estudiante. La Fiscalía nunca lo interrogó a pesar de los indicios y, después del último encuentro con ese agente, fue asesinado en su propio negocio.

A comienzos de 2022, apareció un nuevo informante ante la Fiscalía y dijo que el barbero Londoño sí participó en el asesinato de Lucas Villa. “Ese huevón sabía mucho, no han dado con el sicario y no lo darán (...) Eso ya estaba arreglado, ese man manejaba más de 30 pelaos y ese día no había ninguno, a él lo tenía caliente eso, la muerte de Lucas Villa, eso lo sabe todo el bajo mundo”, citó el portal universitario.

Incluso, ese sujeto dijo que Londoño había acordado con la Policía el crimen del estudiante de 37 años a cambio de no ser incluido en la lista de más buscados de Risaralda. Sin embargo, la Fiscalía no ahondó en los motivos que habrían llevado a uniformados de la institución a estar involucrados en el asesinato.

Londoño no fue el único cabo suelto atado. Ante dos investigadores del CTI llegó un testimonio de otra persona que afirmó una posible complicidad de Derwins José Rivas Gómez, un ciudadano venezolano de 27 años en la muerte de Villa; pero 12 días después de ese hecho también fue asesinado a pocas cuadras de la barbería Penthouse, en el sector aledaño al río Otún.

Esa investigación va más allá, pues se habla incluso de alianzas entre La Cordillera y un supuesto apoyo tanto de Fiscalía como de Policía. Un fiscal especializado reseñó que, debido a esta y otras dificultades relacionadas con la peligrosidad de ese grupo ilegal, resulta difícil avanzar con pesquisas como la del asesinato de Villa.

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