El testimonio de una víctima de trata y explotación sexual fue fundamental para desarticular una red de tráfico de personas, el operativo fue realizado en conjunto por la Dijin de Colombia y la Guardia Civil española. Las autoridades detuvieron en Medellín a una de las cabecillas de la organización.
La operación Estorque, como fue nombrada, fue una acción conjunta del Equipo Conjunto de Investigación (ECI) conformada por las autoridades de ambos países. El objetivo de este grupo es luchar contra este tipo de delitos, de naturaleza transnacional. Entre los logros se encuentra el traslado de las víctimas a espacios fuera del alcance de la red criminal.
En su informe, el ECI explicó que las víctimas de la trata eran sometidas por medio del uso de sicarios, encargados de amenazar a las mujeres y sus familias. Las personas eran reclutadas en Antioquia, mayoritariamente, luego eran trasladadas a España bajo falsas promesas. Calculan que en los últimos cuatro años 50 personas fueron explotadas sexualmente.
Los resultados del operativo fueron el traslado de varias víctimas y sus familiares a lugares seguros. En España se realizaron actuaciones en las provincias de A Coruña, Toledo y Cáceres, donde se logró la liberación de tres víctimas y fueron capturadas cuatro personas. Mientras que en Colombia se desarticuló el sistema financiero, desde el que blanqueaban el dinero producto de sus actividades ilícitas.
En Colombia fueron detenidas tres personas, una de ellas fue identificado como la máxima autoridad del grupo. El sujeto se encargaría de controlar el proceso de captación, traslado y explotación de las víctimas. También se le responsabiliza de las amenazas contra las mujeres y sus familias.
Además, se cree que la red criminal tendría vínculos con otros grupos, entre ellos el Clan del Golfo. De hecho, las autoridades emitieron una orden internacional de detención contra otra de las integrantes, que está radicada en el Ecuador. Otra agrupación involucrada en la red es conocida como “los Pachelly”, que se encargaban de realizar las extorsiones y coacciones desde Colombia.
Otro de los resultados de la operación fue el traslado de un menor, hija de una de las víctimas, a España con fin de que se reencontrará con su madre. Esta acción fue ejecutada en conjunto con las autoridades y algunas ONG’s.
El pasado 5 de mayo, la Policía Nacional de Colombia y la Guardia Civil española revelaron que, entre el 2018 y el 2022, 1.800 víctimas de trata y explotación sexual fueron liberadas, de las cuales 26 eran menores de edad. En el transcurso de los cinco años se llevaron a cabo 304 redadas, gracias las cuales se detuvieron 693 y afectó la operación de 78 organizaciones y se inspeccionaron 7.600 locales.
En el informe resalto que las mujeres colombianas son de las más perjudicadas por este tipo de delitos. Situación que podría ser atribuida a los estereotipos raciales y de género que recaen contra las mujeres del país. La reconstrucción de los perfiles muestra que la mayoría de las víctimas oscilan entre los 23 y 27 años. Otras de las nacionalidades afectadas son Venezuela y Paraguay.