Tras el cierre de la Vía Panamericana que conectaba al centro con el sur del país –por un derrumbe que casi arrasa con el municipio de Rosas el 9 de enero de 2023– las opciones para entrar o salir de Pasto son pocas, peligrosas y costosas.
El Gobierno ha estado entrando y sacando mercancía en barcos que llegan hasta Tumaco, quienes pueden intentan comprar tiquetes de avión, cuyo precio llego a duplicarse, el algún caso, y triplicarse, en otros.
Pero hay quienes deben seguir con sus recorridos por tierra. Para ellos solo queda una opción: El trampolín de la muerte. Una vía de 80 kilómetros que serpentea entre montañas de vegetación densa.
Quienes la conocen dicen que tiene entre 18 a 20 curvas por kilómetro, un solo carril sin pavimentar que fluctúa entre los tres y los cinco metros de ancho, abismos de 984 pies por los que se han desplomado decenas de carros, cascadas que en la temporada de invierno vuelven del camino un lodazal y de la montaña una bomba de tiempo y, la cereza del pastel, grupos armados que han ido reapareciendo, después del cierre de la vía principal.
Entre los camioneros, relata una crónica de El Espectador, hay una leyenda sobre un conductor de tractomula que se demoró alrededor de 15 días en atravesar este paso, tan peligroso como estrecho. Y es que, solo buses y camiones medianos intentan cruzarlo, ya que, cuando se encuentran de frente en una curva, al orillarse, pueden caer al vacío.
Este camino fue ideado, a principios del 1900, por los misioneros capuchinos, quienes intentaban llegar a las comunidades indígenas para evangelizarlas. Cuatro décadas después, en 1944, abrió la vía que no paró de construirse durante la guerra con Perú en los años 30.
Pero, desde entonces, la vía es la misma. Sigue sin pavimentar y si era inestable para los caballos, lo es aún más para vehículos pesados que, en el mejor de los casos, llegan a pesar entre una y dos toneladas.
Sin embargo, quienes se han arriesgado, dicen que, entre los peligros, han encontrado los mejores paisajes que tiene Colombia. Montañas inmaculadas entre la niebla y cascadas que pasan a un costado, lo que, incluso, antes del cierre de la vía Panamericana, hacía de este un atractivo turístico.
A la hora de cruzar tenga en cuenta
El secretario de tránsito del municipio de Mocoa, Juan David Troncoso, solicitó a los conductores sin experiencia que no intenten cruzar el ‘Trampolín de la muerte’. Por el contrario, quienes conozcan la vía deben tener su carro en excelentes condiciones.
“Transitar por los 26 kilómetros de la carretera que hacen parte del denominado ‘Trampolín de la muerte’, requiere de mucha responsabilidad para evitar nuevos siniestros viales. Ahora que por esta vía del departamento del Putumayo la movilidad de vehículos de carga y pasajeros se incrementó en más del 100%, tras la emergencia registrada en Rosas, Cauca, es importante conducir con prudencia”, comentó.
Y señaló que, debido al alto flujo vehicular que han registrado por esta vía después del derrumbe en Rosas, se establecieron horarios y días, para el tránsito en una sola dirección. Con excepción del domingo, cuando nadie tiene permiso de moverse por este paso.
“Por eso es importante tener en cuenta que los lunes, miércoles y viernes, entre las 4:00 de la madrugada y las 8:00 de la noche, solo podrán circular los vehículos que cubren la ruta San Francisco – Mocoa, y los martes, jueves y sábado, en ese mismo horario podrán transitar los automotores que van en sentido contrario, es decir, que desde Mocoa se dirigen a San Francisco”, puntualizó.