JetSmart, aerolínea chilena de bajo costo, anunció el martes 7 de febrero que tiene interés por adquirir el 100% de las acciones de Viva Air, compañía colombiana que tiene serias dificultades económicas y estaría cerca de desaparecer.
En un comunicado, el director ejecutivo de JetSmart, Estuardo Ortíz, afirmó que una transacción entre JetSmart y Viva Air permitirá mantener el modelo ultra-bajo-costo en Colombia y con ello, seguir con el ofrecimiento de más rutas a menores precios.
En el documento, JetSmart indicó que los aviones utilizados por la empresa reducen el consumo de combustible en más del 25% por asiento en comparación con la generación anterior. De igual modo, registra una reducción del 25% en las emisiones de dióxido de carbono (CO2), por lo que dejan de emitir más de 12.000 toneladas de material por avión al año.
Además, se anotó que la alianza se busca porque las aerolíneas no tienen rutas en común en Colombia y ambas operan flotas nuevas de Airbus A320neo.
La comunicación de la aerolínea chilena se dio luego de que el director ejecutivo de Viva Air, Félix Antelo, dijo a Blu Radio que la única opción de salvación era la fusión con Avianca, dado que hasta ahora (en la mañana del 7 de febrero) no ha aparecido una alternativa diferente, pese a que la compañía la buscó. Enfatizó en que, en caso de que no se dé la integración, le corresponderá al accionista definir el plan B para la compañía.
Cabe recordar que Avianca y Viva Air solicitaron la fusión. Sin embargo, la Aeronáutica Civil (Aerocivil) respondió que dicha unión no tendrá lugar para evitar escenarios de monopolio y competencia desleal en algunas ciudades.
La autoridad aeronáutica también llegó a la conclusión de que permitir esa integración “representa riesgos para la competencia en el sector y el bienestar de los consumidores”. La misma dio varios argumentos para impedir esta unión. Por ejemplo, señaló que la fusión reforzaría el poder de mercado de Avianca, Viva Air y Viva Perú.
Lo que es peor, según el ente, de permitir la fusión, esta empresa fusionada sería la única opción para los consumidores de dieciséis rutas nacionales.
Si esta fusión se permitiera, ocurriría un retroceso de más de siete años en términos de libre competencia y los nuevos empresarios “se enfrentarían a nuevas dificultades para crecer o incursionar en mercados afectados por mayores barreras de entrada y mayor poder de mercado”.
Viva, que fue descrita como una “alternativa valiosa para los consumidores colombianos y de la región”, ya mencionó antes que está en crisis y podría desaparecer si la fusión no se da. Ante esa eventualidad, Aerocivil dice que esa situación se debe probar para que ellos puedan hacer una excepción.