Dolarizar no es porfía: es entender la realidad Argentina
Aunque el cambio de régimen sea una opción inferior en teoría, el uso recurrente de la política monetaria ante shocks terminó erosionando credibilidad e inflación, sin estabilizar

Del superávit fiscal a la institucionalidad económica
La instancia legislativa se convierte en el escenario central donde las reformas económicas buscan consolidarse como normas permanentes, en un contexto de búsqueda de credibilidad y estabilidad para el régimen económico del país
Argentina necesitaba esto
Las reformas que se avecinan no son un capricho ideológico: son el prerrequisito para que la Argentina vuelva a crecer
Después de la derrota en PBA: un llamado a la política
Cuando el corazón electoral de la Argentina decide darle la espalda a un Gobierno, lo que está en juego no es solo un número en el escrutinio, sino la legitimidad de un rumbo

Más comercio, menos burocracia: el camino de Argentina en América Latina
Uno de los desafíos centrales para la inserción internacional es lograr que el país vuelva a ser un destino confiable para las inversiones

¿Revolución económica o más de lo mismo?
La estabilización económica avanza con menor inflación y recuperación del salario real, pero las elecciones de 2025 serán clave para consolidar el rumbo. ¿Podrá Milei sostener su agenda?

El camino a la estabilidad: un balance del primer año de gobierno de Javier Milei
Lo que pasó en 2024 demuestra que es posible estabilizar la economía argentina mediante un enfoque disciplinado y orientado al mercado

Dolarizar: algunas reflexiones para Cristina Fernández de Kirchner
La mirada de la expresidenta, junto a un conjunto de dirigentes políticos relevantes para la economía argentina, solo reafirma la imposibilidad de avanzar en la construcción de una entidad creíble, independiente y respetada por los agentes económicos

¿Estamos cerca de dolarizar?
Algo más que revertir la alta inflación. La experiencia de otros países

Dolarizar: animarse a pensar una economía distinta
La mayoría de los países con los que compartimos fronteras no sufren inflación desmesurada ni devaluaciones sistemáticas de sus monedas

