Sarah Ferguson, la duquesa de York, reveló que tiene cáncer de piel

Los médicos evalúan ahora si la enfermedad se ha detectado en una fase temprana. El diagonstico llega luego de que en junio pasado también se le descubriera un tumor en una mama

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ARCHIVO - Sarah Ferguson posa para una fotografía durante un evento el jueves 16 de marzo de 2023, en Londres. (Scott Garfitt/Invision/AP, archivo)
ARCHIVO - Sarah Ferguson posa para una fotografía durante un evento el jueves 16 de marzo de 2023, en Londres. (Scott Garfitt/Invision/AP, archivo)

La duquesa de York, ex esposa del príncipe Andrés, Sarah Ferguson ha sido diagnosticada con un melanoma, pocos meses después de haber sido tratada de cáncer de mama, según reveló este domingo su vocero oficial.

El melanoma, una forma de cáncer de piel, fue identificado tras haberle sido extirpado un lunar canceroso durante el tratamiento al que Sarah, de 64 años, madre de las princesas Eugenia y Beatriz, se sometía por un cáncer de máma que se le detectó en junio pasado.

“Tras su diagnóstico en forma temprana de cáncer de mama este verano, a la duquesa de York, ahora se le ha diagnosticado un melanoma”, reveló el comunicado, que indicó que los médicos evalúan ahora si la enfermedad se ha detectado en una fase temprana.

El portavoz señaló que el dermatólogo de la ex nuera de la fallecida reina Isabel II “pidió extirpar varios lunares y analizarlos al mismo tiempo que la duquesa era sometida a cirugía reconstructiva tras su mastectomía, y uno de ellos ha sido identificado como canceroso”.

“Está siendo sometida a más investigaciones para asegurar que se ha detectado en las etapas tempranas. Claramente, otro diagnóstico al poco de su tratamiento por cáncer de pecho ha sido angustioso, pero la duquesa sigue estando de buen humor”, puntualizó el portavoz real

Según la misma fuente, la duquesa quiere “dar las gracias a todo el equipo médico que la ha apoyado, particularmente a su dermatólogo, cuya vigilancia ha asegurado que la enfermedad se ha detectado”.

Y agregó: “Cree que su experiencia pone de manifiesto la importancia de comprobar el tamaño, la forma, el color y la textura y emergencia de nuevos lunares que pueden ser una señal de melanoma”.

 En esta foto se ve al Príncipe Andrés besando a Sarah Ferguson en el balcón, tras su ceremonia de boda en el Palacio de Buckingham. La reina Isabel II y el príncipe Eduardo están a la derecha de la pareja.
En esta foto se ve al Príncipe Andrés besando a Sarah Ferguson en el balcón, tras su ceremonia de boda en el Palacio de Buckingham. La reina Isabel II y el príncipe Eduardo están a la derecha de la pareja.

Un melanoma es un tipo de cáncer de piel que puede extenderse a otras zonas del cuerpo, causado principalmente por la exposición a la luz ultravioleta del sol o las camas solares. Las personas con piel más pálida, gran número de lunares y antecedentes familiares de cáncer de piel suelen tener más riesgo de desarrollarlo.

Sarah Ferguson es una auténtica aristócrata británica por nacimiento: sus antepasados están nada menos que relacionados con la Casa de Estuardo. Por parte de padre es descendiente del rey Carlos II de Inglaterra. Pero su ingreso real se produjo cuando se casó con Andrés de Inglaterra, el tercer hijo de la reina Isabel II y Felipe de Edimburgo.

Si bien se conocían desde la infancia, Fergie (como es conocida en todo el mundo) y Andrés, nunca habían coincidido realmente hasta que Lady Di, ya casada con Carlos, los presentó en las tradicionales carreras de Ascot en 1985. Diana intuía que, entre su amiga del alma (eran íntimas) y su cuñado, habría química, y no se equivocó.

La Princesa Diana con la Duquesa de York durante unas vacaciones de esquí en Klosters, Suiza, el 9 de marzo de 1988. (Foto de James Andanson/Sygma vía Getty Images)
La Princesa Diana con la Duquesa de York durante unas vacaciones de esquí en Klosters, Suiza, el 9 de marzo de 1988. (Foto de James Andanson/Sygma vía Getty Images)

Sarah Ferguson y Príncipe Andrés protagonizaron una boda real el 23 de julio de 1986 en la Abadía de Westminster. El matrimonio, que atrajo a dos mil invitados y fue un acontecimiento destacable en el Reino Unido, finalizó en divorcio tras seis años. La pareja, que compartió momentos de felicidad y escándalos, fue conocida por su espontaneidad y desafíos a la tradición real, como mostrar afecto públicamente en el balcón real, un acto no aprobado por la Casa Real.

Con el paso del tiempo, la relación enfrentó desafíos debido a las largas ausencias de Andrés por sus deberes en la Marina Real, lo que llevó a Ferguson a buscar independencia y a involucrarse en proyectos y viajes que a menudo generaron controversia.

La pareja anunció su separación en marzo de 1992, y su divorcio se finalizó discreta y pacíficamente cuatro años después.

Los lazos entre ellos se mantuvieron amistosos, y Ferguson llegó a resaltar su continuo afecto por el príncipe, incluso durante las acusaciones de pedofilia que marcaron su figura.

Actualmente, conviven aunque nunca confirmaron una reconcilación.