Foto: Cuartoscuro
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Por tercera ocasión en lo que va del año, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) redujo sus expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) mexicano al situarlo en 0.5% para el cierre de este 2019.

En noviembre de 2018, la OCDE previó un 2.5 % y en mayo de este año bajó el porcentaje a 1.6%.

En el documento "Panorama Económico Intermedio", lanzado desde la sede de la OCDE, en París, el organismo estimó que para el año 2020, el crecimiento de la economía nacional será de 1.5% desde el 2% que había señalado en su anterior proyección.

De concretarse estos pronósticos, el gobierno mexicano no cumpliría con las metas establecidas en el Paquete Económico para el próximo año, ya que se aspira que la economía interna crezca en 2%.

De acuerdo con los expertos de la OCDE, el crecimiento del PIB se ha desacelerado bruscamente en México, debido a factores temporales como huelgas y una mayor incertidumbre política.

Resalta que en la medida que estos factores se desvanezcan, se concreten tasas de interés más bajas, las remesas fuertes y el aumento del salario mínimo, deberían ayudar para lograr un crecimiento de 1.5 por ciento.

Desaceleración mundial

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (Foto: Tom Brenner/ REUTERS)
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (Foto: Tom Brenner/ REUTERS)

Los expertos de la OCDE señalaron en el reporte que la economía mundial se está desacelerando por lo que ajustaron sus expectativas para los países del G20 en el 2019 y 2020, particularmente para las más expuestas al deterioro del comercio mundial y las inversiones.

Según los pronósticos, el PIB mundial registrará este año una expansión de 2.9%, inferior al 3.2% previsto en mayo pasado. Para el 2020, esperan un crecimiento global de 3%, por debajo del 3.4 % estimado anteriormente.

Para el G20 en conjunto, estiman un crecimiento de 3.1% para este año, que incorpora un ajuste de 3 décimas respecto del que tenían en mayo. Para el 2020, ven al PIB creciendo a una tasa de 3.2%, inferior a 3.6% anterior.

Para la primera economía del mundo, Estados Unidos, la OCDE consideró que moderará su actividad desde ahora, al registrar una expansión de 2.4% en el 2019, debajo del pronóstico previo de 2.8 por ciento. Mientras que para el año próximo, estimaron que la economía estadounidense seguirá desacelerándose hasta situarse en una tasa de 2%, que es inferior a 2.3% proyectado previamente.

Los expertos de la OCDE advierten que este país sufrirá el impacto de la tensión comercial que protagoniza con China y terminará por presionar su relación con los demás países.

Este panorama también afectará a China, país que se espera crezca en un 6.1% para el cierre de este año, por debajo del 6.2% estimado en mayo. Para 2020 esperan también una moderación de 5.7%, debajo del 6% esperado previamente.

Aunado a la guerra comercial entre las dos principales potencias a nivel mundial, también se suma la incertidumbre por el aumento en los precios del petróleo y las tensiones geopolíticas.

La desconfianza en la economía mexicana

Además de las reducciones de la OCDE para el crecimiento de la economía nacional, otros organismos internacionales también han bajado sus proyecciones para México.

En el mes de julio, Standard & Poor´s también redujo sus pronósticos para la economía mexicana al pasar de 1.6 a 1.3% e incluso rebajó la perspectiva de la calificación al pasar de estable a negativa, citando menores previsiones de crecimiento económico.

A finales del mes de agosto, la influyente calificadora de riesgos Moody´s resaltó que debido al escenario de desaceleración económica que vive el país, el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá este 2019 0.5%, lo cual se alinea con la proyección de la OCDE.

El pasado 28 de agosto, en su más reciente previsión, el Banco de México revisó a la baja la perspectiva de crecimiento de la economía mexicana para 2019, desde una expansión esperada de entre 0.8 y 1.8%o, a una de entre 0.2 y 0.7%.