Una investigación de la ONG Mexicanos Unidos Contra la Corrupción y la Impunidad muestra irregularidades de la empresa brasileña en sus contratos para la construcción de instalaciones petroleras entre los años 2010 y 2014, así como entrega de sobornos a funcionarios públicos.

Desde el año 2010, la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Secretaría de la Función Pública (SPF) —el órgano anticorrupción del Gobierno— contaban con evidencias que mostraban una serie de anomalías en los contratos otorgados a la empresa brasileña Odebrecht, revela una investigación realizada por la organización Mexicanos Unidos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).

Las irregularidades abarcarían el último tramo del mandato del presidente Felipe Calderón Hinojosa y el comienzo del período del actual presidente, Enrique Peña Nieto.

"La Auditoría Superior de la Federación (ASF) —un órgano facultado para hacer observaciones sobre irregularidades en el manejo del dinero público— detectó desde 2010 y en forma consecutiva en los años siguientes, múltiples irregularidades en los contratos otorgados a Odebrecht, pero esas banderas rojas no provocaron investigaciones inmediatas por parte del gobierno de Felipe Calderón ni de su sucesor, Enrique Peña Nieto. Tampoco se promovieron acciones penales contra el poderoso consorcio. Por el contrario, los contratos a su favor se multiplicaron", señala MCCI.

Entre las anomalías se mencionan sobrecostos y pagos ilegales, pero en vez de demandar o sancionar a la constructora, le dieron más obras sin licitación que coinciden con pagos de sobornos por 10,5 millones de dólares a funcionarios mexicanos, como ya lo habían revelado ante cortes estadounidenses ejecutivos de Odebrecht.

La investigación se realizó con base en documentos solicitados vía organismos de transparencia, a través de los cuales se muestra un trato "preferencial" a las obras entregadas a la brasileña, que aunque se le adjudicaron a través de concursos, en el desarrollo de los proyectos la contratista pedía más dinero argumentado aumento en los costos.

Cita el caso de la refinería de Minatitlán, en Veracruz (Sur), que se realizó a un sobrecosto de 420 millones de dólares, más de 400 millones más que el precio original en el que fue pactada.

Entre los años 2010 y 2012, la empresa logró que el gobierno mexicano le pagara 191 millones de dólares adicionales para concluir la obra en Minatitlán. Pemex le pagó otros 25 millones de dólares por 40 contratos complementarios otorgados de manera directa.

Odebrecht está involucrado en el gigantesco escándalo de corrupción conocido como Lava Jato, que involucra a 12 países, así como a mandatarios y ex presidente sudamericanos, entre ellos Alejandro Toledo, de Perú, al brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y a Juan Manuel Santos, de Colombia.

El modus operandi

"Pese a que desde 2010 se detectaron estas anomalías, Petróleos Mexicanos adjudicó directamente en los años siguientes cuatro contratos por más de 1.574 millones de dólares a Odebrecht y a sus filiales Mina-Trico y Ebramex, según consta en documentos obtenidos para esta investigación por medio de solicitudes de acceso a la información", cita el reporte revelado este miércoles.

"Además, Pemex canceló inversiones propias para cederle a Odebrecht el negocio del etileno, cuyos usos más conocidos han sido para la fabricación de plásticos. Las condiciones de este contrato son un secreto y permanecerán así por 20 años. Sin embargo MCCI obtuvo una copia del contrato y esa operación representó un negocio de al menos 2.500 millones de dólares", agrega.

La investigación no devela nombres de funcionarios o políticos mexicanos que habrían autorizado estos contratos. Pere revela cómo la petrolera estatal creó una red de empresas subsidiarias en paraísos fiscales como las Islas Vírgenes y las Islas Caimán a través de las cuales se pudieron realizar tratos con Odebrecht.

Algunos de los contratos no existen en los archivos de Pemex, según la investigación, porque se realizaron a través de estas filiales. Una de estas obras fue el gasoducto llamado Los Ramones, de 1.200 millones de dólares.

"Para asignar directamente el contrato del gasoducto a Odebrecht y a sus socios, Pemex recurrió a una intrincada red de empresas filiales creadas en las Islas Vírgenes, en Islas Caimán y en Holanda, según constató Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad. A través de esa red, Pemex ha logrado ocultar más contratos otorgados a Odebrecht para desarrollar el gasoducto transfronterizo de Quetzal, que enlazará al sur de México con Guatemala", detalla la investigación.

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