
Un equipo internacional de expertos advierte que la investigación sobre evolución asistida en los corales no avanza a la velocidad necesaria para evitar su desaparición ante el aumento de las temperaturas oceánicas. Liderados por la Universidad de Newcastle, líder en investigación marina, los especialistas insisten en acelerar el desarrollo científico, señalando que el tiempo disponible se reduce rápidamente.
Los esfuerzos actuales, explican, resultan insuficientes para contrarrestar el impacto del calentamiento global en los arrecifes. El equipo internacional propone ampliar investigaciones de campo, garantizar financiación sostenible y salvaguardar los laboratorios naturales ante eventos extremos.
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Si no se reduce drásticamente la emisión de gases de efecto invernadero, la supervivencia de estos ecosistemas dependerá de factores aún fuera de control.
Cómo la evolución asistida busca salvar los arrecifes de coral

El estudio, publicado el 30 de marzo de 2026, advierte que el ritmo de desarrollo de las técnicas de evolución asistida para corales está lejos de igualar la velocidad del cambio climático. Según la Universidad de Newcastle, este enfoque busca acelerar la adaptación biológica de los corales, dotándolos de tolerancia térmica frente a olas de calor cada vez más intensas.
En los últimos decenios la ciencia ha logrado comprender mejor los mecanismos que permiten a los corales tolerar el calor. El informe liderado por la doctora Adriana Humanes y el doctor Juan Ortiz destaca que si no se incrementa la velocidad de desarrollo, las soluciones llegarán demasiado tarde.
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Ortiz, investigador principal del Instituto Australiano de Ciencias Marinas, indica que existen “importantes vacíos de conocimiento en la biología de la tolerancia térmica de los corales”, lo que obstaculiza el progreso. Humanes advierte que si las emisiones globales no disminuyen rápidamente, las probabilidades de éxito bajarán de forma considerable.
Barreras y oportunidades para acelerar la respuesta científica

El equipo de 28 expertos internacionales identificó tres catalizadores clave para avanzar. El primero consiste en ampliar la investigación de campo a gran escala. El doctor James Guest, de la Universidad de Newcastle, explica que la creación de centros de campo colaborativos permite estudiar diferentes especies y etapas vitales del coral, aumentando así el poder experimental.
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El segundo catalizador es la financiación a largo plazo. Ortiz puntualiza que los corales requieren “de tres a siete años para madurar y reproducirse”, pero la mayoría de los fondos solo cubre 3 años, lo que dificulta evaluar los efectos de las intervenciones.
El tercer elemento esencial es la protección de los laboratorios naturales ante eventos extremos, como tormentas u olas de calor. Humanes advierte que, si se pierden experimentos activos, la pérdida económica es alta y el avance científico puede verse retrasado durante años.
La doctora Carla Lourenço, del CORDAP (Consorcio internacional para la investigación de arrecifes), enfatiza que “se necesita un portafolio de estrategias complementarias” en el que la evolución asistida sea solo un componente, dada la magnitud de la crisis coralina y el papel de la innovación internacional diversificada.
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Reducir emisiones: requisito indispensable para el futuro de los arrecifes

Según la Universidad de Newcastle, la eficacia de estos avances depende, en última instancia, de una reducción de emisiones drástica y sostenida. Solo una disminución profunda permitirá que las soluciones basadas en evolución asistida tengan opciones de éxito en el mediano plazo.
Si no se adoptan políticas contundentes, las innovaciones enfocadas en la adaptación coralina no podrán frenar la degradación y los arrecifes podrían sufrir daños irreversibles.
El futuro de estos ecosistemas dependerá de la rapidez y el alcance de la respuesta científica y del respaldo de instituciones como la Universidad de Newcastle, junto al apoyo de políticas globales robustas frente al cambio climático.
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La colaboración entre gobiernos, centros de investigación y organizaciones ambientales resulta fundamental para implementar estrategias eficaces que permitan preservar la biodiversidad marina y garantizar la resiliencia de los arrecifes ante los desafíos actuales.
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