Taipéi, 4 nov (EFE).- Taiwán es un actor "indispensable" para las ambiciones de Estados Unidos en materia de inteligencia artificial (IA), afirmó el ministro taiwanés de Asuntos Exteriores, Lin Chia-lung, quien recalcó que Taipéi "no es un adversario" de Washington, sino su "socio más confiable".
En un artículo publicado el martes en la revista Foreign Affairs, Lin recordó que la isla produce más del 90 % de los semiconductores más avanzados del mundo y aproximadamente el mismo porcentaje de los servidores que impulsan la economía global de la IA, gracias a un ecosistema industrial especializado, colaborativo y "difícil de replicar".
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Respecto a la opinión de "algunos responsables políticos estadounidenses" de que Taiwán ha promovido la deslocalización de la fabricación de chips en EE.UU., Lin manifestó que la isla "no debilitó" la industria de semiconductores estadounidense; al contrario, ha contribuido a "mantener la superioridad tecnológica" de ese país.
"El éxito de Taiwán como potencia en la industria de semiconductores nunca se ha producido a expensas de Estados Unidos. Por el contrario, se ha basado en décadas de colaboración, una división del trabajo y la confianza mutua entre Washington y Taipéi", argumentó.
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Por ello, en lo que respecta a la tecnología que sustenta la IA, Taiwán "no es un adversario de Estados Unidos, sino su socio más confiable", aseveró el ministro.
"Taiwán representa un factor multiplicador para Estados Unidos en inteligencia artificial: posee la capacidad, la fiabilidad y los valores necesarios para respaldar las ambiciones tecnológicas estadounidenses. Si Washington desea competir eficazmente en IA, Taiwán es indispensable", concluyó.
La publicación de este artículo se produce en medio de los esfuerzos de la Administración de Donald Trump por recuperar el liderazgo mundial en la fabricación de semiconductores, un objetivo que, según sus críticos, se lograría a expensas de Taiwán, cuya compañía insignia, TSMC, domina el mercado mundial de fundición de chips avanzados.
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Sin embargo, los expertos consideran que emular la capacidad de fabricación de Taiwán en EE.UU. no será sencillo, dado que la isla cuenta con décadas de experiencia, una mano de obra altamente especializada y un ecosistema completo de proveedores y logística que permite mantener elevados niveles de eficiencia.
La dependencia de gigantes tecnológicos Apple, Nvidia, AMD y Qualcomm de los chips y de otros componentes fabricados en Taiwán ha tenido efectos colaterales en la balanza comercial: el déficit de EE.UU. con la isla superó los 147.600 millones de dólares en los primeros ocho meses de 2026, más que en todo el año anterior, según cifras oficiales estadounidenses. EFE
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