París homenajea a Miguel Ángel Asturias antes del regreso de sus cenizas a Guatemala

Guardar

París, 3 nov (EFE).- El Ayuntamiento de París ha entregado este martes a la familia del escritor guatemalteco Miguel Ángel Asturias, premio Nobel de Literatura de 1967 y precursor del realismo mágico, las cenizas que han permanecido en la capital francesa durante 52 años, en una emotiva ceremonia previa a su repatriación a Guatemala.

Su hijo, Miguel Ángel Asturias Amado, recibió la urna de manos de Andrey Pulvar, representante del Ayuntamiento, y se abrazó a ella entre lágrimas, acompañado en todo momento por su pareja, la socióloga guatemalteca Beatriz Barrera. La familia quiso agradecer a París el cuidado y la acogida que brindó al escritor y a sus restos desde su fallecimiento en Madrid, el 9 de junio de 1974.

PUBLICIDAD

"Durante el exilio, comenzó a ser un escritor universal. Iba a muchos países, pero siempre volvía a Francia. Todos sus exilios acababan en Francia", recordó su hijo, que destacó el profundo vínculo de su padre con el país y, especialmente, con París, donde fue embajador de Guatemala, se reencontró con su amigo Pablo Neruda y llegó a presidir el Festival de Cannes. "El amor que Francia le tuvo fue mutuo", resumió.

El acto reunió a representantes institucionales y diplomáticos, entre ellos los embajadores de España, Paraguay y Uruguay en Francia, así como al ministro guatemalteco de Cultura y Deportes, Luis Méndez Salinas, y al nieto del escritor, Sandino Asturias, presidente de la fundación que lleva su nombre.

PUBLICIDAD

"Estamos realizando un acto de justicia histórica", afirmó Sandino Asturias, quien recordó que regresar a su patria era un deseo de su abuelo, alejado de ella por el exilio y su compromiso político.

Para el nieto, la repatriación tiene también un significado democrático, en un momento en que, a su juicio, las democracias vuelven a estar amenazadas.

"Miguel Ángel Asturias denunció el autoritarismo toda su vida" y su pensamiento mantiene plena vigencia en la lucha por la democracia, señaló, al reivindicar la figura de un escritor comprometido con las reivindicaciones sociales y con una Guatemala mejor.

Méndez Salinas consideró, por su parte, que el regreso de los restos constituye "un acontecimiento histórico" que compromete al país a difundir la obra del Nobel a una escala mayor.

"Que ahora sus restos descansen en Guatemala no solo dignifica a Miguel Ángel Asturias, sino que dignifica también al país", afirmó el ministro, quien destacó asimismo la actualidad de una obra que, dijo, ofrece claves para afrontar problemas políticos y sociales que siguen presentes tanto en Guatemala como en el resto del mundo.

Nacido en Ciudad de Guatemala en 1899, Asturias fue novelista, poeta, periodista y diplomático. Su obra incorporó los mitos y la cosmovisión de los pueblos indígenas a la literatura latinoamericana y abrió caminos al realismo mágico, especialmente con 'Hombres de maíz' (1949).

Entre sus títulos más conocidos figuran también 'Leyendas de Guatemala' (1930) y 'El señor presidente' (1946), denuncia de la dictadura de Manuel Estrada Cabrera.

En 1954, tras el golpe de Estado contra el presidente Jacobo Árbenz, respaldado y financiado por Estados Unidos, Asturias fue privado de la nacionalidad guatemalteca y sus libros quedaron prohibidos. Vivió desde entonces en el exilio y desarrolló una estrecha relación con París, ciudad a la que legó parte de su archivo personal, conservado en la Biblioteca Nacional de Francia.

Los homenajes continuarán este miércoles con una ceremonia privada en el cementerio de Père-Lachaise y un acto por la tarde en el Instituto Cervantes de París, en el que estará presente su hijo, y contará, además, con la participación del escritor Arnoldo Gálvez y la investigadora Rachele Airoldi, quienes impartirán una charla sobre su vida y trayectoria literaria.

Las cenizas llegarán a Guatemala el 12 de noviembre, el día 14 se celebrará un funeral de Estado y el 15 serán inhumadas en el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, en la capital guatemalteca.

Al terminar su discurso, con la voz entrecortada por la emoción, el hijo del escritor expresó el sentido más íntimo de este regreso: "Regresa a donde está su ombliguito, a ese país que tanto amó". EFE

(foto) (vídeo)