Evacuan el aeropuerto de Aden, sede del Gobierno yemení, tras advertencia de los hutíes

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Saná, 28 oct (EFE).- Las autoridades del Gobierno internacionalmente reconocido del Yemen evacuaron este miércoles el Aeropuerto Internacional de Aden, la segunda ciudad más grande del país y que sirve de sede del Ejecutivo, después de que los rebeldes hutíes ordenaran el desalojo de la instalación.

Fuentes de la Autoridad de Aviación Civil yemení afirmaron a EFE que todos los viajeros y trabajadores, además de personas que se encontraban en las cercanías del aeropuerto, fueron evacuados tras la advertencia de los rebeldes, que controlan la capital, Saná, desde 2014.

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"Nuestras fuerzas armadas hacen un llamamiento a los presentes en el aeropuerto de Aden para que evacuen inmediatamente las instalaciones debido a la presencia de un avión de carga militar enemigo saudí que transporta armas para asesinar a los hijos del pueblo yemení", dijo el portavoz de los rebeldes, Yahya Sarea, en un breve mensaje en X.

Los insurgentes, aliados de Irán, han lanzado en estos últimos días decenas de ataques -principalmente misiles balísticos- contra Aden y su aeropuerto, al afirmar que la instalación sirve de punto de entrada de material militar proporcionado por Arabia Saudí a las tropas progubernamentales yemeníes.

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Arabia Saudí interviene en el Yemen desde 2015 al frente de una coalición militar en apoyo al Ejecutivo y tiene el control del espacio aéreo del territorio yemení bajo control de los hutíes, algo que los rebeldes califican de "bloqueo" y llevan años insistiendo en el levantamiento de esa "violación de la soberanía" del país árabe.

El Aeropuerto Internacional de Aden es de vital importancia, ya que sirve como uno de los únicos puntos de conexión del Yemen con el exterior y es fundamental para la llegada de ayuda humanitaria.

Precisamente, las hostilidades se reanudaron en el Yemen a mediados de julio, cuando los hutíes denunciaron que Arabia Saudí bombardeó el aeropuerto de Saná para evitar el aterrizaje de un avión iraní, una acción que fue reivindicada por el Ejército y que Riad nunca se atribuyó.

Eso desencadenó en ataques transfronterizos de los hutíes contra instalaciones civiles, militares y energéticas de Arabia Saudí, país al que también han impuesto una suerte de bloqueo a sus buques en el mar Rojo, la principal alternativa de Riad para exportar su petróleo tras el cierre del estrecho de Ormuz.

En paralelo, los insurgentes iniciaron una ofensiva para hacerse con la costa suroccidental del Yemen, mientras que la coalición militar reanudó sus bombardeos contra los hutíes. EFE