
Las autoridades de Japón han señalado este lunes que esperan que se pueda superar el "punto muerto" en la disputa territorial con Rusia por las islas Kuriles, aunque ha reconocido que las relaciones con Moscú se encuentran en un estado "difícil" después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, visitara en agosto una de estas islas en un acto que Tokio denunció como una provocación.
"Incluso en medio del difícil estado de las relaciones entre Japón y Rusia, continuaremos manteniendo la comunicación necesaria con la parte rusa y trabajaremos para superar el actual punto muerto", ha afirmado el portavoz del Gobierno japonés, Minoru Kihara, en declaraciones en una rueda de prensa recogidas por la agencia Kyodo.
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La disputa territorial entre Moscú y Tokio por estas islas que ocupó la Unión Soviética durante los últimos compases de la Segunda Guerra Mundial ha complicado las relaciones e incrementado la tensión diplomática entre dos países que formalmente no han firmado un tratado de paz tras el conflicto mundial de 1945.
Putin viajó recientemente a una de las islas en disputa como parte de una gira que le llevó por otros territorios de Siberia y la región de Lejano Oriente. Aunque la soberanía rusa está reconocida internacionalmente, Tokio sostiene que la Unión Soviética se apoderó ilegalmente de las islas poco después de la rendición de Japón, en agosto de 1945, mientras que Moscú argumenta que lo hizo legítimamente.
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En 2018 ambos países acordaron iniciar una negociación sobre la base de la declaración conjunta, pero las conversaciones quedaron suspendidas en 2022, tras el inicio de la invasión rusa de Ucrania, sin que haya un horizonte claro para reanudar los contactos.
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