París, 17 oct (EFE).- El líder de la izquierda radical francesa, Jean-Luc Mélenchon, señalado desde la extrema derecha y desde el Gobierno como instigador de la deriva violenta en las protestas sociales de este sábado, se desmarcó de los saqueos y pillajes que se multiplicaron por todo el país.
En un mensaje colgado en su cuenta de X, el candidato a las presidenciales del año próximo por La Francia Insumisa (LFI) responsabilizó a la dirección de las fuerzas del orden de la situación de violencia.
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"En París, el mando aberrante ha abierto la puerta al caos", señaló Mélenchon, antes de puntualizar que aunque duda de que se entienda su voz en las circunstancias actuales, su mensaje "es claro: los que comparten nuestra lucha no tienen nada qué hacer en los saqueos ni en los actos vandálicos".
"Por muchas que sean las responsabilidades del poder, por mucha incompetencia y violencia que ejerza -añadió-, debemos negarnos a participar en acciones carentes de sentido político y contrarias a nuestros métodos".
El primer ministro, Sébastien Lecornu, le replicó también en X reprochándole que acusar a la policía como responsable de la violencia "es una inversión peligrosa y cínica de las responsabilidades".
Para Lecornu, si lo que está pidiendo a los que están ideológicamente con él es que no participen en los saqueos, tendría que empezar precisando quiénes son los autores de los saqueos.
"No se puede pedir que cese la violencia y al mismo tiempo dar excusas a los autores", concluyó.
Desde la extrema derecha, su líder y también candidata a las presidenciales de 2027 (favorita de las encuestas), Marine Le Pen, denunció que las "reivindicaciones sociales legítimas han sido una vez más tomadas como rehenes por la extrema izquierda y los discursos de Jean-Luc Mélenchon que, al legitimar la violencia, al considerar el orden como una opresión y el desorden como un derecho, buscan precipitar al país en el caos". EFE
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