Kenia condena a dos hombres a cadena perpetua por posesión de marfil y pieles de felinos

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Nairobi, 17 oct (EFE).- Dos hombres deberán cumplir cadena perpetua en Kenia, tras no poder pagar una multa de 20 millones de chelines (unos 136.752 euros), luego de ser encontrados culpables por posesión de colmillos de elefante y pieles de leopardo y guepardo en el condado de Kilifi (este), informó este sábado la Oficina del Director de la Fiscalía Pública (DPP) del país.

La jueza Joy Shiundu Wesonga aplicó la Ley de Conservación y Manejo de la Vida Silvestre de Kenia para condenar a Nzai Kazungu Nzai y Nzai Ruwa Kapombe por posesión de trofeos de fauna protegida sin permiso, y dictaminó que, ante la imposibilidad de abonar la multa, deberán cumplir cadena perpetua.

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“El director de la Fiscalía ha conseguido la pena de cadena perpetua para dos hombres de Malindi hallados en posesión de trofeos de fauna salvaje en peligro de extinción”, confirmó la DPP en un comunicado.

Los dos imputados fueron detenidos el 17 de enero de 2025 por agentes del Servicio de Vida Silvestre de Kenia (KWS) luego de encontrarles nueve piezas de colmillos de elefante con un peso de 5,8 kilogramos, por un valor en el mercado negro de casi 4.000 euros, y las pieles de los felinos ocultas en una lámina de polietileno dentro de un saco.

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El tribunal ordenó que los efectos incautados sean entregados al KWS para su custodia o destrucción conforme a la ley, mientras que los condenados disponen de 14 días para apelar la sentencia.

La Ley de Conservación y Manejo de la Vida Silvestre de Kenia es una de las legislaciones más severas del mundo contra los delitos ecológicos con multas millonarias obligatorias a cualquier persona que posea, trafique, manufacture o comercie con trofeos de vida silvestre.

También determina que si el infractor no puede pagar la multa económica, la pena de cadena perpetua sustituye automáticamente en casos que involucren especies amenazadas o en peligro crítico de extinción.

Esta ley fue reformada en diciembre de 2013 para combatir la crisis de caza furtiva que diezmaba las poblaciones de elefantes y rinocerontes en África oriental para reemplazar normativas antiguas donde los traficantes pagaban multas bajas y salían en libertad. EFE