Okinawa, indignada tras el arresto de un marine de EE.UU. por el asesinato de una mujer

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Tokio, 6 oct (EFE).- El arresto de un marine estadounidense acusado de asesinar a una mujer en Okinawa durante el pasado fin de semana ha desatado una ola de indignación en la prefectura japonesa, reavivando la oposición a la mayor presencia militar de Washington en el archipiélago.

El nuevo gobernador de Okinawa, Genta Koja, manifestó este martes durante su primera sesión plenaria en la asamblea regional desde que asumió el cargo que estos hechos "han causado una gran inquietud entre los habitantes".

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"Es absolutamente imperdonable", lamentó, en declaraciones recogidas por la agencia de noticias Kyodo.

"Para evitar que un incidente tan trágico vuelva a ocurrir, insto a las Fuerzas Armadas estadounidenses y a los Gobiernos de Japón y Estados Unidos a que asuman su responsabilidad e implementen medidas efectivas, incluida la revisión del acuerdo sobre el estatuto de las fuerzas", añadió.

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El marine, de 20 años y estacionado en la base de Futenma, fue detenido este domingo en la localidad de Naha, sospechoso de haber asesinado a una mujer de 39 años, además de robarle la mochila y la cartera en un hotel de la ciudad en la noche del sábado.

Posteriormente, en declaraciones a la prensa, el gobernador adelantó que tiene previsto solicitar una reducción de la presencia militar estadounidense durante su reunión con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, programada para este miércoles, con motivo de este caso.

En la víspera, Koja enfatizó que si bien las autoridades estadounidenses habían expresado su pésame, no ha habido "palabras de disculpa". "Comprendo que la investigación está en curso, pero el hecho de que un miembro de las Fuerzas Armadas haya sido arrestado y que se haya arrebatado la vida de una persona de la prefectura es un asunto de extrema gravedad", manifestó.

"Yo también comparto plenamente el sentimiento de que esto no es algo con lo que los ciudadanos de la prefectura puedan conformarse", dijo a través de un mensaje publicado en su perfil de la red social X.

Asimismo, exigió a la parte estadounidense que coopere "plenamente en la investigación para esclarecer la verdad". Si se confirma la culpabilidad, añadió, deben ofrecer "una disculpa sincera tanto a la familia como a los ciudadanos de la prefectura".

El caso ha provocado en los últimos días la reacción de la propia Takaichi, que abogó por tomar "todas las medidas necesarias para garantizar una respuesta completa"; del Ministerio de Exteriores, que convocó al embajador estadounidense, George Glass, y del Ministerio de Defensa, que también presentó una protesta ante Washington.

Durante el fin de semana, un centenar de mujeres realizaron una manifestación en Naha para protestar por este tipo de casos que involucran a personal militar estadounidense: "Las mujeres de Okinawa están expuestas a ansiedad y peligro" denunciaban, recoge la cadena de televisión de Okinawa OTV.

Ya durante la jornada del lunes, ciudadanos japoneses realizaron una protesta frente a las oficinas de la primera ministra para exigir justicia.

Koja ganó a mediados de septiembre las elecciones frente al entonces gobernador opuesto a la base militar de Estados Unidos, que buscaba renovar mandato, con una campaña centrada en la revitalización de la economía local, fuertemente dependiente del turismo.

Así, se convirtió en el primer candidato respaldado por el gubernamental Partido Liberal Democrático (PLD) que ganaba unos comicios en esta gobernación desde 2010 y en el primer líder de esta prefectura insular en doce años que apoya el plan de Takaichi para reubicar una base estadounidense dentro de la misma Okinawa. EFE