Florencia Pessarini
Buenos Aires, 6 oct (EFE).- El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona dará inicio este jueves a los alegatos de cierre, en los que la Fiscalía, las querellas y las defensas intentarán convencer al tribunal de la culpabilidad o la inocencia de los acusados.
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Tras ser operado de un hematoma subdural en la cabeza, el 11 de noviembre de 2020 Maradona fue trasladado a una casa, en la que murió el 25 de noviembre de 2020 mientras recibía un tratamiento domiciliario que resultó deficiente, inadecuado y disfuncional.
A continuación se detalla lo que el tribunal escuchó en los últimos meses a favor y en contra de los médicos acusados de homicidio simple con dolo eventual.
Su principal estrategia defensiva consistió en negar su rol de médico de cabecera del 'Diez', pero más de 50 testigos lo señalaron como el médico a cargo.
Se probó que Luque convenció a las hijas para tratar a su padre en un domicilio, a pedido de un empleado del bufete de Matías Morla, abogado y apoderado del futbolista.
Pero más allá de las intenciones de Luque -mensajes incorporados como prueba sugieren que había motivos económicos detrás de la decisión de tratarlo en una casa-, Maradona no deseaba estar en una clínica.
Sobre la acusación de haber descuidado la salud cardiológica de su paciente, Luque tiene puntos a favor y en contra.
A Maradona le hicieron poco antes de su muerte estudios con resultados normales y, al operarlo de hematoma subdural, los anestesiólogos de la Clínica Olivos consideraron que tenía bajo riesgo cardíaco.
Los graves antecedentes del astro, que eran de público conocimiento, fueron abordados en el juicio a través de varios testigos que aseguraron que una cardiopatía como la que él tenía se estabiliza pero no se cura.
También se demostró que el médico impidió que le hicieran un estudio del corazón de mayor profundidad y que el astro había dejado de tomar un medicamento para la hipertensión.
A Luque se le acusa de ignorar las advertencias sobre la hinchazón del paciente y lo compromete el audio en el que le responde al masajista: "ya se va a deshinchar".
En su defensa, el médico acudió a visitarlo tras las advertencias y, según declaró en el juicio, no encontró nada anormal.
En mensajes incorporados como prueba, Luque expresa que está exhausto y frustrado porque no puede ayudarlo, pero nunca comunicó su renuncia.
La psiquiatra aplicó un plan psicofarmacológico para los problemas de adicción y patologías derivadas de Maradona, según declararon varios peritos.
El astro murió sin drogas ni alcohol en sangre, por lo que Cosachov cumplió con uno de sus objetivos.
Junto a Luque, figura en los documentos como "médica tratante" del astro. Ambos firmaron el acta de salida de Maradona de la clínica sin leerla y aceptaron menos prestaciones de las que la psiquiatra había solicitado inicialmente a la empresa Swiss Medical.
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Demostró interés en la salud del paciente al intentar comunicarse con los enfermeros que estaban en el domicilio, a pesar de que Swiss Medical lo había prohibido expresamente.
Cosachov explicó que una clínica les pareció la mejor opción para el tratamiento y que Maradona no cumplía los requisitos legales para un ingreso psiquiátrico involuntario, algo que corroboraron varios testigos.
La doctora coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical era el nexo entre los médicos de Maradona y la empresa, y algunos la señalaron como la persona a cargo del tratamiento en la casa.
Forlini prohibió al equipo de enfermería contactar a los médicos del astro. "Sería una lástima que te fueras del equipo si volvés a contactarlos", dijo al jefe de enfermeros.
Además, tomó conocimiento de que Maradona tenía taquicardia la noche anterior a su muerte, a través de un grupo de Whatsapp en el que -por indicaciones de ella- no estaban Luque ni Cosachov, y no hizo nada al respecto.
El médico clínico visitó a Maradona el 12 de noviembre en calidad de "interconsultor" de Swiss Medical y ordenó estudios que nunca se realizaron.
Cuando intentó revisarlo por segunda vez, el miércoles 18, el astro se negó a recibirlo.
Cosachov indicó a Forlini que esperaran hasta el sábado para volver a intentarlo, pero Forlini le transmitió a Di Spagna que concurriera "a partir del martes".
La visita se reprogramó para el miércoles 25, día del fallecimiento de Maradona.
El galeno siempre estuvo dispuesto a atender a Maradona y tanto el astro como sus médicos se interpusieron.
Sin embargo, al igual que Forlini, por el mismo grupo de Whatsapp, tomó conocimiento de que Maradona tenía taquicardia y no le dio mayor importancia.
También están acusados el coordinador de enfermeros Mariano Perroni, el enfermero Ricardo Almirón y el psicólogo Carlos Díaz, pero no se han presentado pruebas de peso contra ellos.
La enfermera Dahiana Gisela Madrid será juzgada en un proceso paralelo que todavía no tiene fecha. EFE
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