
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reconocido este lunes que había una "amenaza" que ha motivado la retirada de los bombarderos B-1 de la base británica de Fairford, después de la declaración la semana pasada de un incidente "terrorista" y de la detención de seis personas que posteriormente fueron puestas en libertad.
"No han salido de allí por accidente. Hay algunas amenazas y en lugar de tentar al enemigo vamos a capturar al enemigo y a golpear al enemigo. ¿Por qué dejarlos allí? Los hemos movido un poco, no muy lejos", ha afirmado Trump en declaraciones a la prensa estadounidense.
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El inquilino de la Casa Blanca ha argumentado que "cuesta muy poco dinero moverlos, relativamente", porque "teníamos una amenaza y si nos van a amenazar, los movemos y eso lo resuelve". "Ya sabemos quién era la amenaza y están en un gran problema", ha advertido.
Ante la pregunta de si Reino Unido sigue siendo un lugar seguro para efectivos de Estados Unidos, Trump ha respondido que "sí". "Tenemos una muy buena relación con vuestro nuevo primer ministro. Es liberal, muy liberal, pero he oído que va a reabrir el petróleo del mar del Norte. Si lo hace, seréis un país rico", ha argumentado.
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En contraste con la opinión de Trump, este mismo lunes el secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Marco Rubio, ha descartado cualquier relación entre la retirada de los bombarderos estadounidenses y el incidente ocurrido hace más de una semana cerca de dichas instalaciones, que las autoridades británicas investigan como "terrorista" y por el han sido detenidas seis personas.
El pasado 27 de septiembre, se declaró un "incidente mayor" en la base militar, donde tiene presencia Estados Unidos, y se evacuaron decenas de viviendas. Tres "vehículos sospechosos" fueron interceptados y se detuvo a cinco personas de entre 23 y 25 años, todos ellos británicos y residentes en Londres.
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Los cinco han sido puestos en libertad bajo fianza, si bien siguen siendo objeto de la investigación, mientras que un sexto hombre, de nacionalidad británico-iraní, fue puesto bajo custodia el pasado jueves sospechoso de "preparar actos terroristas".