La UE lamenta 10 muertes civiles en bombardeos en Afganistán y pide a los talibán combatir el terrorismo

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La Unión Europea ha lamentado este viernes la muerte de al menos diez civiles, la mayoría niños, en los bombardeos registrados durante la noche del miércoles en las provincias afganas de Kunar y Helmand y cuya autoría los talibán atribuyen a Pakistán, al tiempo que ha reclamado a las autoridades talibán que adopten medidas "eficaces" contra los grupos terroristas que operan en el país.

"Lamentamos las muertes de civiles tras los ataques aéreos en Kunar y Helmand", ha señalado un portavoz del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) en un comunicado, en el que se ha hecho eco de los datos ofrecidos por la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA), que ha confirmado al menos diez civiles muertos, "la mayoría de ellos niños", y otros nueve heridos.

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En este sentido, la diplomacia europea ha instado a Afganistán y Pakistán a "actuar con contención y entablar un diálogo" y ha recalcado que las autoridades de facto afganas deben tomar "medidas eficaces contra los grupos terroristas que operan en Afganistán o desde territorio afgano".

Asimismo, el SEAE ha reclamado a todas las partes que respeten el Derecho Internacional, incluido el Derecho Internacional Humanitario, así como que protejan a los civiles y las infraestructuras civiles y adopten "todas las precauciones posibles" para evitar daños a la población.

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Los talibán han atribuido los bombardeos a Pakistán y han denunciado que los ataques alcanzaron viviendas civiles en las provincias de Kunar, en el este del país, y Helmand, en el sur. Islamabad, por su parte, ha confirmado haber llevado a cabo ataques contra lo que describe como "escondites y bastiones" de Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes, y grupos separatistas baluches.

Pakistán ha asegurado que los ataques fueron "planeados y calibrados", ha cifrado en 22 los supuestos terroristas muertos y ha defendido que se extremaron las precauciones para evitar daños a civiles.

La zona fronteriza entre Afganistán y Pakistán es desde hace años escenario de tensiones por la actividad de TTP, en medio de las acusaciones de Islamabad contra los talibán afganos por supuestamente dar cobijo a miembros de la organización, extremo rechazado por Kabul.

Estas tensiones derivaron a finales de febrero en un nuevo conflicto entre Pakistán y Afganistán tras una serie de bombardeos por parte de Islamabad contra supuestos objetivos de TTP. Aunque las partes alcanzaron posteriormente un alto el fuego, durante los últimos meses se han registrado varios cruces de ataques.