Mansouri, entre la GENZ212 y el éxodo de Ceuta, lanza un guiño a los jóvenes

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Rabat, 29 sep (EFE).- La designación de Fatima Ezzahra Mansouri como primera mujer encargada de formar Gobierno en la historia de Marruecos encuentra al país con una juventud que da la espalda a la política, marcada por el primer aniversario de las protestas de la Generación Z y dos meses después del cruce masivo a Ceuta, un éxodo sin precedentes.

A sus 50 años y tras el triunfo de su partido, Autenticidad y Modernidad (PAM, liberal y próximo al Palacio Real), en las elecciones del día 23, Mansouri recibió hoy el encargo del rey Mohamed VI de formar el nuevo Gobierno de Marruecos.

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En sus primeras declaraciones públicas, aprovechó para lanzar un guiño a las mujeres y a los jóvenes.

"Este es un momento histórico", dijo. "Esto no es un honor solo para mí, sino para todas las mujeres del país", agregó Mansouri en su primera declaración tras reunirse con Mohamed VI.

"Somos conscientes de que será una etapa importante y en la que hay expectativas importantes de los ciudadanos, sobre todo de los jóvenes. Por eso vamos a presentar un programa con soluciones verdaderas y realistas, tal como quiere su majestad", destacó esta abogada, con una larga carrera política que la llevó a ser alcaldesa de Marrakech -la primera mujer al frente de una gran ciudad en Marruecos-, y ministra de Vivienda y Urbanismo en el Gobierno saliente.

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Mansouri llega a la Presidencia tras unas elecciones con un 62 % de abstención, la mayor en 20 años, una muestra, según observadores, del distanciamiento entre la sociedad y la clase política en Marruecos, en especial del desencanto de los jóvenes.

Apenas representaron el 4 % del censo electoral y, a tenor del índice de abstención, una gran mayoría optó por no votar un año después de las protestas de la Generación Z, que estallaron el 27 de septiembre de 2025 en demanda de mejoras sociales.

El movimiento GENZ212 se ha diluido tras más de 2.500 procesos judiciales y condenas de hasta 15 años para unos 660 simpatizantes que permanecen en prisión.

El anuncio del nombramiento de Mansouri se produce dos meses después del cruce de decenas de miles de personas, en su mayoría jóvenes marroquíes, hacia la ciudad española de Ceuta. Un drama migratorio sin precedentes que provocó 141 víctimas, según organizaciones civiles.

Ni Mansouri ni el PAM han hablado de las víctimas durante la campaña, pero su primera declaración tras el triunfo del partido -ya entre los favoritos para presidir el Gobierno- fue clara para reclamar a España la responsabilidad por el regreso de los migrantes menores.

"Estos son nuestros hijos y tenemos que trabajar con España para que vuelvan a su país. Este es el punto de desacuerdo entre ellos y nosotros", dijo.

"Son nuestras hijas y nuestros hijos los que se marcharon, y en especial los que no han alcanzado los 18 años y tienen que volver a su país con sus padres", agregó.

Rabat ha criticado los "obstáculos administrativos y judiciales" de España que, según el país magrebí, dificultan la vuelta de los menores. Las autoridades españolas, sin embargo, defienden procedimientos de protección del menor y lamentan que Marruecos no haya respondido a 600 solicitudes de reagrupación familiar enviadas antes del 30 de julio.

"Nuestra relación con España es histórica, profunda y necesaria" y las relaciones bilaterales "deben ser de alto nivel", afirmó entonces Mansouri sobre el deterioro de las relaciones entre Madrid y Rabat tras la crisis de Ceuta.

"Sé que las relaciones entre los dos países conocen a veces altibajos, pero las relaciones son permanentes, la vecindad nos impone que las relaciones deban ser de alto nivel, tanto en lo económico como en lo comercial y diplomático", dijo durante su primera convocatoria de prensa tras el triunfo electoral de su partido.

"Por eso somos optimistas y (sé que) vamos a encontrar soluciones, pero no vamos a renunciar a nuestras posiciones en cuanto a los derechos humanos de nuestros menores", matizó Mansouri.

No obstante, la política exterior es una competencia exclusiva del Palacio, que nombra al ministro a cargo. EFE