Sudán rechaza acusaciones de Etiopía de apoyar oposición armada para derrocar al Gobierno

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Jartum, 28 sep (EFE).- El Ejército de Sudán rechazó este lunes las acusaciones de Etiopía de que Jartum estaría apoyando a grupos armados de la oposición etíope con el objetivo de derrocar al primer ministro, Abiy Ahmed, en un contexto marcado por la reanudación de los enfrentamientos armados en el norte etíope.

Las Fuerzas Armadas Sudanesas calificaron de infundadas las acusaciones formuladas por el jefe del Estado Mayor del Ejército etíope, Berhanu Jula, quien afirmó el pasado sábado que Sudán y Egipto estarán respaldando una coalición recién creada de grupos armados y políticos que pretende desestabilizar el país.

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La tensión entre Jartum y Adís Abeba se produce en medio de la intensificación de combates en la región norteña etíope de Tigré después de que el Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT), y sus facciones aliadas, anunciara la semana pasada una "guerra defensiva" contra el Gobierno federal.

A ello se suma la formación de una alianza de siete grupos rebeldes y opositores, que incluye al FLPT y otras facciones aliadas, para derrocar al Gobierno de Abiy Ahmed y establecer un Ejecutivo de transición "inclusivo".

El jefe de Estado Mayor etíope sostuvo en declaraciones a la prensa que esta coalición no puede lograr nada sola "a menos que Sudán, Egipto y otras potencias los impulsen, apoyen y suministren recursos".

Mientras, el portavoz del Ejército sudanés sostuvo que estas acusaciones surgen "en un momento en que existen informaciones y pruebas sobre el apoyo y respaldo continuos" al grupo paramilitar sudanés las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) -en guerra con el Ejército desde 2023- "desde territorio etíope, incluyendo entrenamiento, suministros y el uso de dicho territorio para actividades militares".

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Egipto no ha realizado hasta el momento declaraciones al respecto.

El Ejército sudanés insistió en que "Sudán está comprometido con el derecho internacional y los principios de buena vecindad, y no interfiere en los asuntos internos de otras naciones", pero "no permitirá que se comprometa su soberanía ni su seguridad nacional".

Asimismo, instó a la parte etíope a "actuar con precisión y responsabilidad, y a recurrir al diálogo y a los canales oficiales de manera que se preserve la seguridad y la estabilidad de ambos países y de la región".

Etiopía, Sudán y Egipto mantienen relaciones marcadas por la tensión fronteriza y por la disputa por la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD), el mayor proyecto hidroeléctrico de África construido por Adís Abeba en el Nilo Azul, que El Cairo y Jartum temen que afecte a su seguridad hídrica. EFE