Caída de consumo e inversión impulsan contracción de PIB de Argentina en segundo trimestre

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Natalia Kidd

Buenos Aires, 17 sep (EFE).- La caída en el consumo y un descenso en la inversión afectaron negativamente durante el segundo trimestre de este año el desempeño del producto interior bruto (PIB) de Argentina, que se contrajo 0,6 % con respecto al trimestre anterior.

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De acuerdo a los datos difundidos este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el retroceso intertrimestral del PIB rompe con un ciclo de siete trimestres consecutivos en positivo.

En la comparación interanual, el PIB logró en el segundo trimestre un alza del 2 % -un ritmo de crecimiento menor al de períodos previos-, mientras que en el primer semestre del año acumuló un avance del 2,2 %.

Entre abril y junio pasado los diversos sectores económicos de Argentina operaron en un escenario de aceleración de la inflación, con tasas interanuales de entre el 32,4 % y el 33,5 %.

De acuerdo con los datos oficiales difundidos este jueves, en el segundo trimestre hubo un descenso del 0,8 % en la formación bruta de capital fijo (inversiones) con respecto al primer trimestre de este año, registrando así su quinto trimestre consecutivo de contracción.

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En tanto, en el segundo trimestre se dio una subida del 2,5 % en las exportaciones, mientras que el consumo privado cayó 2,4 % y el consumo público bajó el 2,3 %.

"El PIB de Argentina del segundo trimestre se contrajo en líneas generales conforme a nuestras expectativas, impulsado por caídas en el consumo privado y la inversión", observó Mauricio Monge, economista senior para América Latina de la consultora británica Oxford Economics.

Según el experto, "el buen desempeño de las exportaciones agrícolas y energéticas ayudó a compensar la debilidad de la demanda interna".

De acuerdo a un informe publicado este jueves por la consultora LCG, la inversión en Argentina se sostiene en torno a 17 % del PIB, "el nivel más bajo desde los trimestres posteriores a la devaluación de diciembre de 2023 y, previamente, desde la pandemia" de la covid-19 de 2020.

A nivel sectorial, el informe del Indec no ofrece datos sobre el desempeño intertrimestral, pero los datos interanuales confirman una dualidad entre los sectores exportadores y aquellos que dependen de la alicaída demanda doméstica.

Así, mientras el sector de minería e hidrocarburos (+16,4 %) y agricultura (+6,9 %) mantienen su vigor, sectores claves, como la industria (-2,1 %) y el comercio (0 %, variación nula), tuvieron un mal desempeño.

Según Monge, es "probable" que la contracción del segundo trimestre, sumada al descenso de la actividad económica en julio, motive revisiones a la bajada en las previsiones de crecimiento del PIB para 2026 y 2027.

"Si bien esperamos que la inflación continúe disminuyendo en los próximos meses, es probable que la mejora del poder adquisitivo de los consumidores siga siendo limitada. Al mismo tiempo, los elevados tipos de interés reales continúan afectando las finanzas de los hogares, lo que limita el ritmo de la recuperación del consumo", observó Monge.

Los economistas privados que mensualmente consulta el Banco Central de Argentina para su informe de expectativas proyectan en promedio que en 2026 la economía argentina crecerá un 2,1 %, desde una expansión del 4,4 % en 2025.

El propio Gobierno del ultraliberal Javier Milei también ha corregido sus proyecciones para el PIB: mientras inicialmente esperaba para 2026 un crecimiento del 5 %, en el proyecto de presupuesto que envió al Parlamento el pasado martes se incluye una previsión del crecimiento del 3 % para este año y del 4 % para 2027.

Por su parte, LCG pronostica un crecimiento rozando el 2 % en 2026 y del 2,5 % en 2027. EFE