Miami (EE.UU.), 11 ago (EFE).- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) denunció este martes una "amenaza" al derecho a la información y la libertad periodística en Costa Rica por el nuevo decreto que declara como "secreto de Estado" información de organismos de inteligencia y seguridad del Gobierno.
La organización alertó en un comunicado de "consecuencias para la libertad de prensa y el derecho de la ciudadanía a estar debidamente informada" por la medida que protege la información de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS), el Consejo Nacional de Seguridad Pública y el grupo de trabajo Fuerza Élite.
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La norma, decretada el lunes por la presidenta Laura Fernández, comprende información sobre operaciones policiales y de inteligencia, estructuras de mando, recursos tecnológicos, planes de seguridad, documentos, reuniones, acuerdos y otros archivos de estos tres organismos de seguridad.
El presidente de la SIP, Pierre Manigault, consideró de "especial preocupación que el decreto incluya presupuestos, gastos y la totalidad de los procedimientos de contratación pública, ámbitos que son esenciales para la transparencia y la rendición de cuentas sobre el uso de recursos públicos".
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"La clasificación de información como secreto de Estado debe ser excepcional, estar claramente delimitada y sujeta a controles independientes, para evitar restricciones desproporcionadas al derecho de acceso a la información pública", declaró el titular de la agrupación de prensa, con sede en Miami.
El decreto impone también "un deber de confidencialidad indefinido a funcionarios, asesores, contratistas y otras personas vinculadas con estos organismos con posibles sanciones por divulgar o compartir información clasificada", advirtió la presidenta de la comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Martha Ramos.
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El Gobierno de Fernández ha justificado el decreto por el aumento del narcotráfico y la violencia, al argumentar que divulgar estos datos pondría en riesgo operaciones, funcionarios y la cooperación internacional en materia de seguridad, según citó la SIP.
Pero el decreto llega también en medio de una disputa del Gobierno con el Poder Judicial y tras la filtración de un informe que identificó a 122 policías presuntamente vinculados con organizaciones criminales, de acuerdo con informes de medios locales.
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La SIP subrayó que las medidas para combatir el crimen organizado y la violencia no deberían debilitar "otros pilares esenciales de una sociedad democrática". EFE