El mercado deberá aprender a comportarse sin anticipar la política monetaria

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Madrid, 20 jun (EFE).- El mercado deberá aprender a comportarse sin anticipar la política monetaria que seguirá la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, que hasta la llegada del nuevo presidente, Kevin Warsh, actuaba avanzando los movimientos de tipos marcando el ritmo de otros bancos centrales como el europeo.

La nueva Fed liderada por Warsh tiene como objetivo recuperar flexibilidad y reducir las señales anticipadas del mercado, lo que podría dificultar también la predicción de la evolución del dólar en los próximos meses.

En su primera reunión al frente de la Fed el pasado miércoles y en la que se decidió mantener los tipos en el 3,50 %-3,75 %, Warsh, como se preveía, evitó comprometerse con una senda concreta de política monetaria.

Esta estrategia, según la fintech de pagos internacionales e intercambio de divisas Ebury, aumenta la dependencia de cada dato macroeconómico y puede traducirse en una mayor volatilidad tanto en los mercados financieros como en las divisas.

En este nuevo escenario, anticipar la dirección del dólar será más complejo, ya que los inversores dispondrán de menos referencias explícitas sobre las intenciones futuras de la Reserva Federal, explica el jefe de Estrategias de Mercados de Ebury, Matthew Ryan.

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La atención de los inversores

Frente a la Fed de Jerome Powell, que operaba bajo un marco de expectativas gestionadas, el nuevo estilo de Warsh se traducirá, según ha destacado el analista de PIMCO Tiffany Wilding, en una menor orientación explícita y una mayor volatilidad en los tipos de interés a corto plazo.

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En este mismo sentido, el director de Inversiones y Estrategia de Mercados de Creand Asset Management, David Macià, ha considerado que bajo la presidencia de Warsh es de esperar que haya mayor volatilidad al haber menos visibilidad, tipos de interés más elevados, por el claro sesgo a la lucha contra la inflación y un dólar más fuertes, por el diferencial de tipos contra otras economías.

Por su parte, el director de Corta duración global y liquidez de Janus Henderson, Dan Siluk, ha apuntado que es posible que el mercado tenga que acostumbrarse a un aumento proporcional de la volatilidad, probablemente provocado por una trayectoria de política monetaria más opaca.

Tras eliminar Warsh las habituales orientaciones prospectivas sobre la dirección de la política monetaria y adoptar un tono explícitamente más duro respecto a la inflación, el dólar se apreció alrededor de un 1 %, mientras que los bonos del Tesoro a dos años subieron 13 puntos básicos.

Tipos más altos durante más tiempo

El contexto de una economía estadounidense que muestra fortaleza no exige una relajación urgente de la política monetaria en Estados Unidos, coinciden los expertos.

El PIB ganó inercia en el primer trimestre del año, con un avance del 2,6 % frente al 2 % del cuarto trimestre de 2025, a lo que se suma un mercado laboral sólido, con una tasa de paro del 4,3 %, aunque la inflación sigue siendo elevada, del 4,2 % en mayo.

A pesar de que el mercado descuentan próximos movimientos de la Fed al alza, desde Bankinter prevén que en 2027 ya empiecen a bajar.

En este mismo sentido opina la directora de Inversión de Deutsche Bank en España, Rosa Duce, que prevé una bajada de tipos por la Fed de un cuarto de punto a mediados de 2027.

A diferencia de otros expertos, la del banco alemán no ve un efecto negativo en el mercado si no cuenta con perspectivas de la política monetaria de Estados Unidos, que, por otro lado, seguirá publicando el Libro Beige, que aporta datos sobre empleo, inflación y consumo.