Milo J rompe récords en premios de la música argentina con su viaje del trap al folklore

Guardar

Buenos Aires, 27 may (EFE).- Con solo 19 años, el cantautor Milo J rompió el récord en los Premios Gardel de Argentina con 13 estatuillas, consolidando un éxito tras otro en un viaje musical desde el trap de los suburbios de Buenos Aires hacia el folklore de figuras como Atahualpa Yupanqui y Mercedes Sosa.

Camilo Joaquín Villarruel, más conocido como Milo J, arrasó este martes de la mano del álbum 'La vida era más corta' en la ceremonia de los premios más importantes de la industria musical del país suramericano, en la que competía con figuras como Lali, Cazzu, Ca7riel & Paco Amoroso o Babasónicos.

PUBLICIDAD

El joven nacido y criado en Morón, una populosa localidad en la periferia oeste de Buenos Aires, se caracteriza una mixtura -poco explorada hasta ahora- de música urbana contemporánea con ritmos tradicionales como la chacarera y la zamba, algo que lo ha acercado a públicos de todas la edades.

Es así como 'Niño', la canción principal de 'La vida era más corta', obtuvo el premio a mejor canción del año y mejor canción de folklore; mientras que al mismo tiempo 'Gil' (grabada junto al rapero Trueno) recibió el premio a mejor canción de hip hop.

PUBLICIDAD

"Le quiero agradecer a todos, a los que no siempre tengo el tiempo de agradecer todo lo que hicieron por mí, quiero que sepan que me salvaron la vida de alguna u otra manera. Y a la música, que me salvó de no ser feliz", expresó el artista durante la ceremonia de premiación en el icónico Teatro Coliseo de Buenos Aires.

Cuando recién entraba en la adolescencia, Milo J convivía entre la rima poética en competencias callejeras de improvisación y las lecciones de folklore bajo la atenta mirada de su madre, Aldana Ríos.

Ríos, cuya familia incluye víctimas de la última dictadura militar (1976-1983), fue quien le transmitió al joven músico el compromiso con la defensa de los derechos humanos.

Sus primeros sencillos comenzaron a circular con fuerza entre 2021 y 2023, mientras su figura crecía como una gran promesa de los ritmos urbanos argentinos, con una sensibilidad lírica precoz y poco habitual en el género.

Tras la salida de su primer disco, '111', Milo J protagonizó un vertiginoso ascenso al grabar una sesión musical con el exitoso productor argentino Bizarrap, que lo acercó al público español y latinoamericano.

El arraigo con el barrio de su infancia es tan fuerte que la presentación de su segundo volumen, '166' se transformó en 2024 en una celebración popular con 30.000 espectadores en el estadio del club de fútbol local Deportivo Morón.

La combinación entre generaciones, estilos y géneros de su más reciente trabajo brilló una vez más en el último Festival Nacional de Folklore de la ciudad de Cosquín, en la provincia de Córdoba, donde fue recibido con honores.

Para muchos músicos y entusiastas de la música folklórica argentina, Milo J es una grata sorpresa, ya que ha acercado a miles de jóvenes a artistas como Mercedes Sosa o la familia Carabajal gracias a los fragmentos de canciones clásicas que aparecen entre sus composiciones.

En una reciente entrevista con el medio Billboard, el cantante relató que el folklore le aportó "un abanico más grande y más rico". "Es sentarse a componer una canción, no te tiran un beat y te pones a bajar melodías. Y si a eso le agregas los recursos de la música urbana, es una 'mezcolanza' hermosa", resumió. EFE