París, 27 may (EFE).- España es el país de la OCDE en el que más ha subido la deuda pública desde antes de que estallara la crisis financiera en 2007 hasta 2024, último año con datos comparables, aunque su nivel en ese último año se sitúa en la media de la organización, el 109 % del producto interior bruto (PIB).
En un informe sobre el restablecimiento de las finanzas públicas publicado este miércoles, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) explica que, después de España, donde ese incremento de la deuda fue de 67 puntos del PIB, los otros países donde más aumentó la deuda en términos relativos entre 2007 y 2024 fueron Estados Unidos (59 puntos, hasta el 123 %), Japón (59 puntos, hasta el 212 %), Francia (59 puntos, hasta el 117 %) y Grecia (55 puntos, hasta el 170 %).
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Por el contrario, la deuda pública se recortó en ese mismo periodo en 11 puntos de PIB en Israel (al 68 %), en 6 puntos en Suiza (al 40 %), en 3 puntos en Alemania (al 63 %), y en 2 puntos en Suecia (al 46 %) y en Países Bajos (al 48 %).
En el medio de la tabla -en niveles similares a los de Alemania- se situaron Colombia (que subió hasta el 63 %, aunque solo hay datos hasta 2019), y México, donde se incrementó hasta el 62 %, mientras que en Chile el aumento fue hasta el 46 %, de los más bajos.
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La OCDE se inquieta por los "modestos" esfuerzos actuales de los países miembros para reducir los números rojos, teniendo en cuenta los retos que afrontan a medio y largo plazo.
A partir de las políticas previstas por esos Estados, únicamente la mitad tienen previsto aumentar todavía más su déficit primario en el periodo 2023-2027 y globalmente, la mejora que se espera para el conjunto de la OCDE es de únicamente un 0,5 % del PIB en ese periodo.
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Una mejora que, para ilustrar su insignificancia, los autores del informe comparan con el 5,1 % del PIB de reducción que se consiguió en el periodo de 2010 a 2015.
Únicamente tres países han programado en 2023-2027 ajustes de su déficit primario (el saldo de ingresos y gastos de las administraciones públicas sin tener en cuenta los intereses que hay que pagar por la deuda) superior al 2 % del PIB: Italia (5,1 %), República Checa (2,5 %) y Japón (2,3 %).
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España prevé reducirlo en 1,2 % del PIB, un esfuerzo superior al de la media de la OCDE, pero muy inferior al que llevó a cabo entre 2010 y 2015 (5,3 % del PIB) después de que su deuda pública se disparara a causa de los efectos de la crisis financiera.
La OCDE pone el acento en que los gobiernos se enfrentan a crecientes presiones fiscales para cubrir el gasto social y de sanidad, en particular por la previsible evolución demográfica por el envejecimiento de la población.
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Desde 2007, esas partidas de gasto público ya subieron desde el 39,7 % del PIB de media al 43,1 % en 2023, y la tendencia a continuar esa evolución es "estructural".
A eso se han venido a añadir otras presiones de gasto significativas en el terreno de la defensa, en particular por el compromiso de los miembros de la OTAN de aumentar su gasto a al menos el 3,5 % del PIB en presupuestos de defensa, a lo que hay que añadir un 1,5 % del PIB en protección de infraestructuras, de redes, protección civil o reforzamiento de la industria militar. EFE
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