Los países bálticos piden a la UE negociar con "una sola voz" con Rusia aunque creen que "no es el momento"

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Los presidentes de Estonia, Letonia y Lituania han advertido este martes a la Unión Europea de la necesidad de mantener "una sola voz" y evitar fisuras o negociaciones bilaterales con Moscú, aunque han coincidido en que "no es el momento" de iniciar una vía diplomática debido a la total falta de "buena voluntad" por parte del Kremlin.

Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha respaldado este escepticismo asegurando que Rusia no muestra interés en la paz, al tiempo que ha destacado que el apoyo financiero y militar del bloque busca garantizar que Kiev pueda negociar en el futuro "desde una posición de fuerza".

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Así lo han manifestado en una rueda de prensa conjunta desde Vilna, la capital de Lituania, tras haber mantenido una reunión después de las amenazas de drones que obligaron recientemente a Lituania y Letonia a declarar alertas de seguridad en sus países, y tras la incursión de un dron ucraniano en Estonia que entró en su espacio aéreo por error.

Preguntados por la posibilidad de que la Unión Europea designe a un enviado especial para unas eventuales negociaciones de paz entre Ucrania y Rusia, los líderes bálticos han mostrado sus recelos ante la falta de un mandato claro del Consejo Europeo con "una postura común", mientras que la jefa del Ejecutivo comunitario ha rechazado "especular sobre nombres" en este momento.

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El presidente de Lituania, Gitanas Nauseda, ha sido el más tajante al calificar de "fracaso" los intentos pasados de aproximación bilateral a Moscú por parte de algunos socios comunitarios. "Creer en la buena voluntad de Rusia y entablar esfuerzos diplomáticos para mejorar la relación no es la política más inteligente", ha sostenido, insistiendo en que el diálogo solo podrá reanudarse cuando Rusia "ofrezca un alto el fuego real y ponga fin a su agresión".

En la misma línea, el mandatario letón, Edgars Rinkevics, ha alertado de la "habilidad" del Kremlin para utilizar los contactos diplomáticos como un "juego de relaciones públicas" para dividir a los Veintisiete. "Rusia odia a la UE o a la OTAN como fuerza colectiva porque así somos más fuertes. Siempre intentan negociar con Estados miembro individuales para dividirnos", ha avisado.

Tras poner en duda que sea el momento adecuado para la diplomacia, ha advertido de que cualquier contacto prematuro con Moscú acabaría siendo aprovechado propagandísticamente: "Consiguen fotos, generan mucho ruido y al final del día nos quedamos más o menos con nada".

Por su parte, el presidente de Estonia, Alar Karis, ha recordado las críticas que sufrió por proponer negociaciones directas con Rusia y ha señalado que en cualquier caso la UE debe empezar a diseñar una estrategia común para el escenario posguerra porque, independientemente de Vladímir Putin, "Rusia seguirá estando al lado de nuestra puerta".

No obstante, ha supeditado cualquier avance a un cambio radical de actitud por parte de Moscú, recordando que la UE debe estar preparada para cuando llegue ese momento: "Nunca sabemos cuándo nuestra presión sobre Rusia será suficiente para que se sienten a negociar, y como europeos debemos estar listos, no empezar entonces a debatir qué vamos a hablar ni quién lo va a hacer".

VON DER LEYEN: RUSIA NO MUESTRA VOLUNTAD DE PAZ

Ante este panorama de desconfianza con Rusia, Von der Leyen ha evitado especular sobre los nombres que circulan en la prensa para representar a la UE ante Rusia, y ha afirmado que los europeos han estado "dispuestos desde el primer día" a participar en un proceso de paz, pero que no obstante "Rusia no muestra en este momento ninguna voluntad de paz".

"Moscú está perdiendo a un gran número de sus jóvenes sin obtener avances territoriales y su economía sufre cada vez más el impacto de nuestras contundentes sanciones. De hecho, estamos preparando ahora mismo el próximo paquete de sanciones", ha explicado, celebrando que el impacto económico de la guerra es "cada vez más visible" en la vida diaria de los ciudadanos rusos.

También reafirmado el blindaje económico a Kiev mediante la reciente aprobación del préstamo de 90.000 millones de euros, diseñado para dar "certeza" a las capacidades militares y presupuestarias de Ucrania para los próximos dos años, también coloca a Ucrania en una mejor posición para unas eventuales negociaciones de paz.