Los Veintisiete han adoptado este martes una nueva directiva para reforzar el derecho de los ciudadanos europeos residentes en otro Estado miembro a votar y presentarse como candidatos en elecciones municipales, con medidas para simplificar el registro electoral y mejorar el acceso a la información sobre sus derechos políticos.
La nueva normativa busca eliminar trabas que todavía afrontan los denominados ciudadanos europeos "móviles", entre ellas dificultades para acceder a información clara sobre cómo votar, procesos de inscripción complejos o el riesgo de ser eliminados automáticamente del censo electoral de su país de origen al registrarse en el extranjero.
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Entre las principales novedades, la directiva obliga a los Estados miembro a proporcionar información "proactiva" sobre los derechos electorales y las condiciones de inscripción, incluidas traducciones informativas en lenguas ampliamente comprendidas dentro de la UE.
Además, introduce requisitos de registro simplificados para hacer los procedimientos "más accesibles y uniformes" entre países y establece salvaguardas para evitar que los ciudadanos sean dados de baja automáticamente del censo de su país de origen cuando se registren para votar en otro Estado miembro.
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El objetivo de la revisión es actualizar normas consideradas obsoletas de la legislación anterior, que databa de 1994, y adaptarlas a la realidad actual de la movilidad dentro de la Unión Europea.
El texto será publicado ahora en el Diario Oficial de la UE y entrará en vigor 20 días después. A partir de ese momento, los Estados miembro dispondrán de dos años para incorporar la mayor parte de las disposiciones a sus legislaciones nacionales.
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