Las víctimas de la represión en la cárcel de Mitiga exigen justicia en el caso ante el TPI contra un carcelero

Guardar
Imagen D26LWGB2BBD7RCMY3CREEYFD6E

Los abogados de las víctimas que sobrevivieron a crímenes en la prisión de Mitiga, en Libia, han exigido justicia en el marco del caso contra Jaled el Hishri, miliciano acusado de crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra, ante el Tribunal Penal Internacional (TPI) en La Haya, en Países Bajos.

"Durante años, muros de hormigón escondieron tras de sí dolores innumerables: sufrimiento, tortura, humillación, explotación y destrucción de almas humanas", ha expresado Paulina Maceda, la representante legal de las víctimas, durante una audiencia de confirmación de los cargos contra El Hishri.

PUBLICIDAD

Maceda ha explicado que "el dolor" causado por los sucesos en la prisión no se quedó dentro de ese edificio, sino que sus efectos "se extendieron a las familias, se filtraron en los hogares" y repercutieron a aquellos que quedaron en el exterior.

"Para los migrantes que fueron víctimas, Mitiga no fue solo un sitio de sufrimiento, sino un lugar donde se ejercían formas sistemáticas de explotación, en el que se les arrancaba su trabajo por la fuerza, se imponía el control sobre sus cuerpos y se les robaba su dignidad humana", ha argüido.

PUBLICIDAD

La representante legal de los supervivientes ha expresado que muchos "han estado esperando este momento durante más de una década". "Es un paso crucial hacia la comprensión del calvario que han soportado, el reconocimiento de su sufrimiento y la impartición de justicia en su nombre", ha espetado.

Por su parte, el abogado principal del equipo de defensa de El Hisrhi, Yaser Hasan, ha afirmado que no es justo que su cliente "permanezca entre rejas durante años", esperando una "absolución en base a declaraciones nulas respaldadas por pruebas no examinadas y cuestionables".

Los jueces han escuchado en los últimos tres días las alegaciones orales del fiscal, así como de los representantes legales de las víctimas y la defensa. El objetivo de estas audiencias es que los jueces determinen si existen pruebas suficientes para establecer motivos fundados para creer que el sospechoso cometió cada uno de los crímenes imputados.

En caso de confirmarse los cargos, total o parcialmente, la causa se remitirá a una sala de primera instancia, que llevará a cabo la siguiente fase del procedimiento: el juicio.

Según la acusación, El Hishri fue miembro de las milicias conocidas como la Fuerza de Disuasión (Rada), leales al Gobierno de unidad libio con sede en Trípoli, y uno de los funcionarios libios de mayor rango de la prisión de Mitiga donde se encontraban retenidos mujeres y niños.

En concreto, está acusado de un total de 17 delitos de lesa humanidad y crímenes de guerra cometidos entre el 1 de mayo de 2014 y el 30 de junio de 2020, entre ellos violación y otras formas de violencia sexual, asesinato, intento de asesinato, esclavitud, persecución a minorías, tratos crueles, tortura y otros actos inhumanos, así como ultrajes a la dignidad personal.

El Hishri, que se sospecha que también ordenó e instó a la comisión de dichos crímenes, fue arrestado el 16 de julio de 2025 por las autoridades de Alemania en virtud de una orden de arresto emitida bajo secreto de sumario por el TPI. Fue entregado en custodia el 1 de diciembre de 2025.