El fin de los aranceles al whisky escocés impulsa al sector e irrumpe en campaña electoral

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Susana Blaya

Glasgow (R. Unido), 1 may (EFE).- La retirada de los aranceles estadounidenses al whisky escocés, anunciada por sorpresa por Donald Trump como gesto hacia el rey británico Carlos III, ha sido recibida con alivio en Escocia, donde el sector celebra el impacto positivo de una medida que podría revertir meses de pérdidas millonarias en lo que es su principal mercado exterior.

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La industria del whisky, uno de los pilares de la economía escocesa y un símbolo de su identidad cultural, había visto caer sus exportaciones a Estados Unidos -su mayor mercado por valor-, con pérdidas estimadas en unos cuatro millones de libras (más de cuatro millones y medio de euros) semanales, según datos del sector.

El mercado estadounidense representó cerca de 933 millones de libras (mil millones de euros) en exportaciones en 2025, dentro de un sector que alcanzó un valor total de 5.300 millones de libras (más de 6.000 millones de euros) y más de 1.300 millones de botellas exportadas en todo el mundo, según datos publicados por la Scotch Whisky Association, la principal organización del sector.

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Entre los principales destinos también figuran países europeos como Francia, Alemania y España.

Además, el comercio transatlántico incluye elementos clave como la importación de barriles de bourbon estadounidense, valorada en unos 200 millones de libras (cerca de 232 millones de euros) anuales, unas partidas fundamentales para el proceso de envejecimiento del whisky escocés.

La decisión de Trump de eliminar las restricciones ha sido interpretada como un impulso directo a una industria que sustenta miles de empleos y que forma parte central de la proyección internacional de Escocia.

El anuncio ha irrumpido de lleno en la campaña para las elecciones al Parlamento escocés del próximo jueves 7 de mayo, con los principales partidos tratando de capitalizar políticamente la medida.

El ministro principal y líder del Partido Nacional Escocés (SNP), John Swinney, calificó la decisión de “tremenda noticia” para Escocia y aseguró que el presidente estadounidense le agradeció personalmente su contribución para desbloquear el acuerdo.

Sin embargo, el Partido Laborista escocés cuestionó ese relato y acusó al líder nacionalista de atribuirse un mérito que corresponde al Gobierno central de Londres (laborista), encargado de la política comercial, así como a las negociaciones diplomáticas y al propio sector.

“Es un gran éxito, pero fruto de meses de trabajo del Gobierno británico y de la industria”, afirmó la número dos laborista, Jackie Baillie, en el marco de una jornada marcada por el cruce de acusaciones.

En la misma línea, el líder laborista Anas Sarwar advirtió de que los políticos no deben atribuirse “méritos falsos” por la retirada de los aranceles y destacó el papel del rey Carlos III y de los negociadores comerciales en el acuerdo.

Durante la jornada, tanto Swinney como el líder laborista visitaron destilerías en distintos puntos de Escocia, reflejando hasta qué punto el anuncio ha marcado la agenda electoral.

Otros partidos también reaccionaron al anuncio: los Verdes escoceses celebraron la medida, aunque advirtieron de la volatilidad de la política comercial estadounidense y pidieron diversificar mercados, mientras que los conservadores destacaron el papel de las relaciones institucionales del Reino Unido.

Más allá de la disputa política, el levantamiento de los aranceles refuerza el papel del whisky como motor económico y uno de los productos más emblemáticos de Escocia a nivel global. EFE.

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