Zelenski confirma el uso de misiles de largo alcance contra Rusia: "Es una señal que Moscú debería escuchar"

Guardar
Imagen Q37CWRPLZFEHBAZYPHNGDFYPC4

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha confirmado este miércoles el uso de misiles de largo alcance contra Rusia, afirmando que ahora mismo Kiev tiene capacidad de atacar hasta 1.500 kilómetros dentro de territorio ruso, y apelando a que Rusia ponga fin al conflicto y se siente a negociar el cese de las hostilidades.

En un mensaje en redes sociales que ha acompañado de imágenes de explosiones causadas con este tipo de proyectiles, Zelenski ha incidido en que los misiles de largo alcance representan una "nueva etapa" para tratar de "limitar el potencial de la guerra de Rusia".

PUBLICIDAD

"La distancia en línea recta es de más de 1.500 kilómetros. Seguiremos ampliando estos alcances, y estas son respuestas ucranianas totalmente justificadas al terror ruso", ha indicado el dirigente ucraniano, quien ha puesto énfasis en que "cada ataque reduzca las capacidades de la industria militar, la logística y las exportaciones de petróleo de Rusia".

Así las cosas, ha subrayado que las consecuencias del uso de este armamento es "evidente para todos". "También es evidente para todos que Rusia debe poner fin a su guerra. Es hora de pasar a la diplomacia, y esta es una señal que Moscú debería escuchar", ha declarado para reiterar que Rusia ponga fin a la agresión lanzada en febrero de 2022.

PUBLICIDAD

Las Fuerzas Armadas de Ucrania han alertado recientemente de la creciente intensidad de los ataques perpetrados por el Ejército de Rusia contra zonas del sureste del país, pero han asegurado que están logrando mantener el control sobre la situación e incluso recuperar algunas de las zonas tomadas por las fuerzas rusas.

Kiev viene insistiendo en la importancia de las nuevas ayudas que han recibido por parte de Europa, en especial las que llegan a través del programa PURL, una iniciativa de la OTAN a través de la cual sus socios europeos compran arsenal estadounidense para cubrir sus necesidades, el préstamo de 90.000 millones de euros y el vigésimo paquete de sanciones a Rusia.