
El comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, ha restado importancia a la "imprevisibilidad" que caracteriza a la Administración de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, señalando que detrás de "declaraciones y decisiones" difíciles de entender por parte de la Casa Blanca, hay una "estructura" con objetivos y una visión claros.
Así lo asegurado en una entrevista con European Newsroom (ENR), un grupo de agencias europeas en la que se engloba Europa Press, al ser preguntado sobre si la Unión Europea tiene algún plan de contingencia en el caso de que Estados Unidos se saliera de la OTAN, como llegó a amenazar Trump hace unas semanas para mostrar su enfado con los aliados europeos por su no participación en la guerra en Irán.
"Quizá ya hemos tenido tiempo suficiente para, por decirlo así, adaptarnos a cómo está evolucionando ahora la relación transatlántica y a adaptarnos a declaraciones imprevisibles. Ese es el estilo del presidente Trump", ha sostenido el comisario.
En su opinión, de las "declaraciones y decisiones" de Trump la UE "a veces es capaz de obtener cierto beneficio", pero otras, en cambio, "generan mucha confusión y malentendidos", como cuando amenazó con hacerse con el control de Groenlandia, parte del territorio de Dinamarca, Estado miembro de la UE.
Pero, "más allá de eso", Kubilius ha sostenido que está "la estructura de Estados Unidos", que es la que produce, por ejemplo, la estrategia de defensa estadounidense presentada en octubre de 2025, en la que Washington realizó "con cierta racionalidad" un análisis sobre "lo que está en juego y por qué proponen" priorizar la defensa en el Indopacífico antes que en Europa.
"Ese debate se basa realmente en cómo los estadounidenses están evaluando los desafíos geopolíticos, que ahora también se están trasladando al Indopacífico, y en cómo se están preparando", ha proseguido el comisario, que ha recordado que Estados Unidos pide desde hace tiempo que los europeos asuman "realmente" la responsabilidad de su defensa convencional.
RELACIÓN PRAGMÁTICA CON LA OTAN
Cuestionado sobre el estado de las relaciones entre la Unión Europea y la OTAN por el silencio de su secretario general, Mark Rutte, ante la crisis de Trump con sus socios europeos, Kubilius ha respondido que "son buenas".
"Mis relaciones con Mark Rutte son realmente muy buenas", ha enfatizado, para después detallar que tampoco hay desencuentros en otros ámbitos como el operativo, ya que la OTAN "está desarrollando planes militares, planes de defensa y objetivos de capacidades", mientras que la UE utiliza instrumentos como la política industrial, la financiación o algunas regulaciones o la reducción de obstáculos burocráticos para ayudar a sus Estados miembro.
Siendo esta la base, Kubilius ha augurado que la Alianza Atlántica "puede entrar en algún tipo de cambio interno" y de transformación interna en el que "el pilar europeo de la OTAN y de la europeización de la Alianza". "Si Estados Unidos reduce su presencia, eso sin duda ocurrirá", ha añadido.
EL RIESGO DE DEPENDER DE ESTADOS UNIDOS
De hecho, el comisario ha subrayado la importancia de evitar "algún tipo de evolución caótica" en la relación con Estados Unidos en la que Washington "reduzca parte de sus recursos" y los países europeos "aún no sean capaces de llenar ese vacío".
También ha puesto como ejemplo el riesgo de que la guerra en Oriente Próximo pueda afectar al suministro de armamento estadounidense a Europa y en Ucrania, toda vez que, "por la información disponible", Estados Unidos habría "vaciado sus reservas de forma bastante significativa".
"Hay quien dice que la industria de defensa de Estados Unidos necesitará varios años, tres o cuatro años, para producir lo necesario para reponer esos arsenales. Así que tenemos que entender que vamos a necesitar concentrarnos mucho más en nuestra propia producción y en nuestros propios esfuerzos", ha agregado.
Entre otros ejemplos ha citado la falta de producción de misiles en la Unión Europa que, comparada con la de Rusia, deja entender que el bloque comunitario está "claramente por detrás" y que tendría dificultades para "suministrar todo lo que necesita Ucrania" si en algún momento Estados Unidos no puede hacerlo.
Acto seguido, Kubilius ha ofrecido algunas cifras que, según ha confesado, ha sacado de ChatGPT: "No sé qué tan precisas son (...) pero Rusia produjo el año pasado 1.000 misiles de crucero y todos fueron dirigidos hacia Ucrania; la UE durante todo el año pasado logró producir menos de 300. En cuanto a misiles balísticos, Rusia produjo entorno a 1.000, mientras que la Unión produjo cero".
Del mismo modo, ha asegurado que Ucrania empezó el año pasado a producir misiles de crucero 'Flamingo' y este año ya planea fabricar 700 y que pronto prevé comenzar la producción de misiles balísticos. En su opinión, esa sería la clave para lograr "una paz basada en la fuerza de Ucrania" y poner fin a la invasión rusa iniciada en 2022.