Detienen en Turquía a 110 mineros de carbón en huelga de hambre por salarios atrasados

Guardar

Ankara, 21 abr (EFE).- La policía turca detuvo este martes a 110 mineros de carbón que habían iniciado una huelga de hambre en Ankara, tras caminar casi 200 kilómetros durante nueve días para protestar por el impago de meses de salarios que les debe la empresa de carbón privada Doruk Mining.

"Tenemos hambre, somos pobres, estamos desnudos", gritaban los trabajadores congregados delante de la sede del Ministerio de Energía, donde intensificaron la protesta que iniciaron el 12 de abril delante de la mina de la provincia de Eskisehir, desde donde partieron hacia la capital.

Tras llegar el lunes, se pusieron en huelga de hambre y se quedaron en ropa interior en una sentada, con algunos de ellos pintándose en su piel desnuda las palabras "tenemos hambre", pero según su sindicato, la mañana de este martes se enfrentaron a una dura intervención policial durante la cual los líderes sindicales fueron arrestados.

"Mientras esperábamos encontrar un interlocutor frente al Ministerio de Energía, la respuesta fue la detención de nuestros 110 compañeros. Somos mineros, no nos intimidan las detenciones", señaló el Sindicato Independiente de Trabajadores Mineros (Bagimsiz Maden-Is) en un comunicado difundido en redes sociales.

"Vinimos a Ankara listos para la muerte, y aquí estamos", añadió.

Uno de los detenidos fue trasladado a un hospital por enfermedad, indica la nota, sin dar más detalles.

El sindicato también denunció que no les proporcionaron mantas solicitadas para los trabajadores de edad avanzada y enfermos crónicos, al tiempo que se impidió la entrada de bolsas con medicamentos al área y se bloqueó el acceso a los equipos médicos.

En declaraciones a EFE durante la marcha previa, el minero Mehmet Akif Kulaku, de 54 años, explicó que ha trabajado bajo tierra durante 15 años, tiene cinco hijos y no ha recibido su salario en cinco meses.

Añadió que, debido a la falta de ingresos, no ha podido pagar la pensión alimenticia a su esposa, de quien está separado.

El técnico Nazım Çetin, de 65 años, relató que aceptó el trabajo en la mina tras jubilarse porque su pensión era insuficiente, pero que tampoco ha cobrado hasta ahora.

"Mi hijo trabaja en la misma mina como guardia de seguridad privada. A él no le pagan y a mí tampoco. El otro día, cuando fuimos a protestar frente a la empresa, mi hijo estaba parado frente a mí. Este maldito sistema de 'holdings' enfrenta a padres contra hijos”, afirmó.

Los mineros exigen el pago de meses de sueldos y compensaciones atrasadas, el fin de las licencias forzosas sin salario y la mejora de las condiciones de seguridad y salud laboral. EFE