Berlín, 18 abr (EFE).- A la espera de que lleguen a Ucrania los apoyos recabados por el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, esta semana durante su gira europea, las Fuerzas Armadas de Kiev mantuvieron este sábado sus ataques de larga distancia contra la infraestructura energética de Rusia.
Así, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania informó de ataques contra cuatro instalaciones de la industria energética de Rusia que causaron incendios.
"Se han atacado cuatro instalaciones del sector petrolero de la Federación Rusa" y "se han registrado incendios", indicó en su cuenta de Facebook.
Según el parte, las unidades ucranianas atacaron simultáneamente cuatro instalaciones del sector petrolero ruso y causaron incendios en dos refinerías de la región de Samara, al sureste de Moscú y a unos 1.000 kilómetros de Ucrania.
A esto se sumaron otros dos incendios: uno en una terminal de carga de petróleo en la región de Leningrado, en el noroeste ruso y a unos 1.000 kilómetros de Ucrania; y otro en una estación de bombeo en la región de Krasnodar, en el suroeste del país invasor y cerca del sureste ucraniano.
De esta forma, Kiev mantiene la presión sobre la industria energética de Rusia, cuyas capacidades se han visto mermadas ante lo que el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), organización con sede en Washington que sigue la evolución del conflicto, llama "escalada de ataques de larga distancia".
El ISW recogió en su análisis más reciente, con datos del diario económico ruso Kommersant, que "las exportaciones marítimas de petróleo de Rusia a mediados de abril de 2026 cayeron a su nivel más bajo desde el verano de 2024".
Según el Ministerio de Defensa ruso, en la noche del viernes a este sábado, las fuerzas rusas derribaron 258 drones ucranianos de ala fija en 17 regiones rusas y los mares Negro y Azov, una cantidad de sistemas superior a la empleada por Moscú para atacar Kiev.
De hecho, la Fuerza Aérea de Ucrania informó del derribo de 190 de un total de 219 drones lanzados por Rusia contra su territorio en la noche del viernes a este sábado.
Para mejorar la eficacia de los sistemas de defensa antiaérea de Ucrania, Zelenski visitó esta semana varios países europeos, incluida Alemania.
De Berlín, donde también tuvieron lugar consultas gubernamentales entre Alemania y Ucrania, Zelenski volvió con acuerdos firmados para, entre otras cosas, financiar centenares de misiles interceptores para sistemas Patriot.
Además, Alemania y Ucrania acordaron la entrega de más lanzaderas de sistemas de defensa antiaérea IRIS-T, fabricadas por la compañía alemana Diehl Defence, equipos que financiará Berlín.
Kiev y Berlín también acordaron la producción de drones de medio y largo alcance a través de la creación de una empresa conjunta capaz de producir miles de sistemas para Kiev.
Entre los acuerdos figura igualmente una inversión de varios cientos de millones de euros con los que apoyar las capacidades ucranianas de ataque en profundidad.
Pero hasta que fructifiquen esos acuerdos o compromisos como los logrados por Zelenski en Noruega y los Países Bajos, Ucrania aún debe resistir, y a las preocupaciones por la defensa aérea se suman las que puedan llegar desde Bielorrusia, pues según la inteligencia ucraniana, Moscú estaría preparando la entrada de Minsk en la guerra.
"Según nuestra información de inteligencia, se están construyendo vías hacia el territorio ucraniano y se están colocando posiciones de artillería en el área de la frontera", señaló Zelenski en su cuenta de Telegram en la noche del viernes.
"Creemos que Rusia tratará de meter a Bielorrusia en su guerra", añadió en un mensaje en el que también apuntó que, por lo pronto, "los rusos son incapaces de llevar la iniciativa en el frente". EFE
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