Redacción Ciencia, 17 abr (EFE).- Historiadores del arte creen que la obra del Greco “El bautismo de Cristo” que se conserva en Toledo, España, fue terminada por personal de su taller; sin embargo, un nuevo método analítico basado en inteligencia artificial sugiere que Doménikos Theotokopoulos habría sido el único autor.
Una investigación encabezada por la Universidad Case Western Reserve (EE. UU.) y que publica Science Advances “podría poner en tela de juicio estudios anteriores que afirman que una parte considerable del cuadro fue terminada por miembros del taller tras la muerte del Greco”, dice el artículo .
El equipo creó una nueva herramienta de aprendizaje automático llamada ‘entrenamiento de asignación por pares para la clasificación de la heterogeneidad’ (PATCH) y el resultado apunta a la existencia de “una conexión subyacente entre zonas del cuadro que anteriormente se habían atribuido a diferentes artistas”.
La nueva herramienta podría cambiar el modo de autentificar obras de arte, detectar falsificaciones sofisticadas y seguir la evolución del estilo de un artista a lo largo del tiempo, señala la universidad.
El equipo, dirigido por el profesor de física Michael Hinczewski y el antropólogo Andrew Van Horn, escaneó dos cuadros del Greco (1541-1614) para crear mapas topográficos ultradetallados, captando las diminutas crestas y surcos dejados por las pinceladas.
Una de las obras fue “Cristo en la cruz con paisaje”, del Museo de Arte de Cleveland (EE. UU.), cuya autoría exclusiva del Greco ya se conoce, y el otro “El bautismo de Cristo”, que alberga el museo Hospital de Tavera (Toledo).
El artista comenzó el cuadro en virtud de un contrato con el Hospital de Tavera, pero lo conservó hasta su muerte en 1614 y la obra fue entregada casi una década más tarde; durante ese tiempo, los historiadores del arte han sugerido que fue terminado por miembros del taller, en particular por su hijo, Jorge Manuel, recuerda el artículo.
La herramienta PATCH usa inteligencia artificial (IA) y principios físicos a escala del grosor de un solo cabello para cartografiar texturas superficiales microscópicas.
Tras el escaneado de las obras, el sistema identifica pares de áreas con una estructura similar a microescala, lo que apunta que fueron creadas por el mismo artista en las mismas condiciones, y crea clases con características comunes denominadas 'comunidades'.
El sistema de IA fue entrenado para analizar esas áreas a escala centimétrica, detectando patrones y relaciones en toda la superficie que son invisibles para el ojo humano.
Al tratar los cuadros como una red de pequeñas piezas interconectadas, el algoritmo puede determinar si los patrones de la superficie apuntaban a la mano de un solo artista o a la de varios colaboradores.
Su objetivo era determinar el grado de distinción entre las 'comunidades', asignándoles una puntuación ‘Q’: un valor bajo indica que son más similares y uno alto, diferencias más sustanciales.
El análisis de ‘Cristo en la Cruz con paisaje” detectó dos 'comunidades' en la pintura, con un valor Q bajo, lo que confirma que fue muy probablemente realizada por una sola persona.
En el caso de ‘El bautismo de Cristo’ se identificaron cuatro 'comunidades', varias de las cuales coincidían con zonas de las que desde hacía tiempo se sospechaba que eran obra de diferentes artistas, sin embargo, PATCH volvió a asignar un valor Q bajo.
Los resultados de la investigación sugieren “un único conjunto de materiales, o incluso una sola mano en gran parte de la obra”, extremo que, de confirmarse, “podría redefinir la forma en que los estudiosos entienden la obra tardía de El Greco”, manifestaron los investigadores.
Cuando se pueden analizar detalles “hasta el grosor de una sola cerda del pincel, se empieza a descubrir una especie de huella digital. Una que, con el tiempo, podría ayudarnos a autentificar obras y a comprender mejor cómo pintaban realmente artistas como El Greco”, afirmó Hinczewski, citado por su universidad.
Las zonas que “anteriormente se identificaron como obra de diferentes pintores podrían representar una variación en el estilo individual del maestro (sea cual sea su origen) a lo largo de sus últimos años”, sugiere el estudio.
Los investigadores recuerdan que el Greco habría sufrido “una serie de episodios isquémicos, uno en la década de 1590 y otro en 1608 (cuando comenzó el contrato para los retablos del Hospital Tavera), lo que provocó discapacidades progresivas con un curso fluctuante caracterizado por mejoras temporales y empeoramientos antes de su muerte”.
El estudio de los cambios en el estilo y la técnica y su efecto en el análisis PATCH constituirá una importante línea de investigación futura, agrega el texto. EFE