Supremo ordena al Ejército israelí un plan para que permita celebrar protestas antiguerra

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Jerusalén, 3 abr (EFE).- El Tribunal Supremo de Israel, en una audiencia extraordinaria, ordenó este viernes a la Policía y al Comando del Frente Interno, la rama del Ejército encargada de dar directrices de seguridad a la población civil, presentar un plan que permita, en condiciones de seguridad, la celebración este sábado de las protestas antiguerra convocadas en el país.

"La decisión fue que el Comando del frente Interno revisaría la ubicación de las manifestaciones más importantes previstas para mañana y elaboraría un plan consensuado que permita su celebración", detalló a EFE una portavoz de la Asociación por los Derechos Civiles en Israel (ACRI), organización detrás de la petición.

Este plan debe ser presentado por la Policía mañana a las 11.00 hora local (8.00 GMT), mientras que la mayoría de protestas están convocadas a las 19.00 (16.00 GMT), tanto en la Plaza Habima en Tel Aviv, como en Jerusalén, Haifa y otras ciudades israelíes.

La petición de ACRI defendía el derecho a la protesta en tiempos de guerra, después de que la Policía israelí dispersara de forma violenta, y con arrestos, protestas el sábado pasado contra la ofensiva en Irán, alegando que incumplían las directrices de seguridad.

"La libertad de expresión no disminuye en tiempos de guerra", escribieron los demandantes en su petición, "especialmente en tiempos de angustia y emergencia, se sabe que tiene una importancia única".

La Plaza Habima, de Tel Aviv, cuenta con un párking subterráneo, seguro en caso de un ataque con misiles de Irán. Sin embargo, la Policía alega que su capacidad de mover a salvo a miles de personas en un minuto y medio (el tiempo desde que suenas las sirenas antiaéreas hasta que es necesario resguardase de un ataque) es limitada.

Por el momento, las manifestaciones contra la guerra de Irán están siendo no muy multitudinarias, con cientos de personas en Tel Aviv y tan solo decenas en Jerusalén y distintos puntos del norte.

El martes, 31 de marzo, la Policía dispersó también de forma violenta una protesta de un centenar de personas cerca de la Knéset (Parlamento) en Jerusalén contra la nueva ley que instaura la pena de muerte dirigida a palestinos condenados por asesinato, usando cañones de agua incluso contra los periodistas.

Según atestiguó EFE, la protesta se estaba produciendo sin incidentes en una zona acotada con vallas y alejada del edificio de la Knéset, donde los manifestantes cantaban eslóganes contra la nueva ley y contra el Gobierno de Benjamín Netanyahu. EFE