Elecciones en Perú son "entre el bien y el mal", afirma candidato presidencial López Chau

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Fernando Gimeno

Lima, 3 abr (EFE).- El candidato de centroizquierda a la Presidencia de Perú, Alfonso López Chau, que pelea por pasar a la segunda vuelta, aseguró que estas elecciones son "una cruzada entre el bien y el mal" que, para él y para un sector considerable de los peruanos, representan los partidos conservadores que han controlado en los últimos años al país desde su mayoría en el Congreso.

"Esto es una cruzada entre el bien y el mal, entre la esperanza y la mafia", aseveró en una entrevista con EFE el aspirante del partido Ahora Nación, a poco más de una semana de la votación, convocada para el 12 de abril, en la que compiten un total de 35 candidatos, en un país que ha visto pasar ocho presidentes en cerca de diez años.

Dentro de ese "lado oscuro" están el fujimorismo y el partido ultraderechista Renovación Popular, cuyos respectivos líderes, Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga, están en primer y segundo lugar en intención de voto, con el 10 % y 9 %, mientras que López-Chau tiene el 6,3 %, porcentaje similar al izquierdista Roberto Sánchez (6,7 %) y seguidos por el centrista Jorge Nieto (5,4 %), de acuerdo al sondeo difundido el jueves por el Instituto de Estudios Peruanos (IEP).

López Chau, economista de 75 años, advierte que "sería terrible" si pasan a segunda vuelta Fujimori, López Aliaga, u otros candidatos que representen lo que en Perú se ha llamado el "pacto mafioso" que controla el Parlamento y también el Ejecutivo desde la destitución y encarcelamiento del presidente Pedro Castillo (2021-2022).

"Va a haber tal descontento con el tiempo que puede pasar cualquier cosa. Puede seguir otro violentismo", comentó.

En caso de que se repita el escenario que hay desde 2016, donde ningún presidente ha logrado suficiente fuerza para controlar el Congreso y ha llevado a sucesivas crisis y destituciones presidenciales, López-Chau anticipó que no claudicará a la presiones del Legislativo.

"Yo no voy a ser un presidente maniatado que no pueda gobernar. Yo convocaría al pueblo a la desobediencia civil (contra el Parlamento). El único camino es llenarlos de vergüenza, desobediencia civil hasta que haya un referéndum que fuerce las cosas", apunta el economista.

En ese sentido, añadió que "en política uno compite para sentar una posición moral y ética, no solo para sumar votos", por lo que aboga a que los demócratas alcen la voz contra las fuerzas que pueden amenazar la democracia.

A López Chau le han criticado por haber acogido en su tiempo como rector de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), a manifestantes de las protestas contra el encarcelamiento de Castillo y la llegada al poder de su vicepresidenta, Dina Boluarte (2022-2025), quien abandonó el proyecto izquierdista para no ser destituida también por el Legislativo.

"No había ningún terrorista, los terruquearon (acusaron de terrorismo sin fundamento) y da mucha impotencia", apuntó.

El candidato, que señala querer ser presidente para solucionar las injusticias históricas que ve en Perú, no duda en definirse de centroizquierda.

"Quien lea el programa (de Gobierno) no va a encontrar nada comunista ni terrorista, ni tampoco nada de derecha", apunta el candidato, al declararse de centroizquierda, "o de izquierda democrática, socialdemócrata, socialista liberal, socialista democrático, todos (esos términos) son comunes".

López-Chau defiende la estrategia de "las tres manos: la mano invisible del mercado, la mano visible de la justicia del Estado y la mano de la solidaridad, y eso nada tiene que ver únicamente con el mercado", porque "el rol del Estado es fundamental".

Su plan económico se basará en impulsar las exportaciones, que el año pasado rondaron los 90.000 millones de dólares. EFE

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