Trump prevé fin de su ofensiva en Irán en dos o tres semanas y da por hecho que "no tendrá armas nucleares"

El mandatario estadounidense afirma que el conflicto por la ofensiva conjunta con Israel entrará en su etapa final en breve, mientras celebra que Teherán ha cedido ante la presión internacional y augura una posible solución diplomática en el corto plazo

Guardar
Imagen G3D4KDHVLFHJDAF77JT3TDFWHI

El mandatario estadounidense Donald Trump afirmó en Washington que la campaña militar impulsada por Estados Unidos en colaboración con Israel sobre territorio iraní se encuentra cerca de concluirse, augurando que el conflicto podría finalizar en un periodo estimado de dos a tres semanas. En una declaración ofrecida desde el Despacho Oval, Trump sostuvo que Teherán ha mostrado disposición para negociar al margen de un cambio de régimen, y resaltó que, a su juicio, el principal objetivo se ha cumplido: el gobierno iraní ya no tendrá acceso a armas nucleares. De acuerdo con Europa Press, Trump declaró: “No tendrán armas nucleares. Pero estamos terminando el trabajo, y creo que lo lograremos en unas dos semanas, tal vez un par de días más”.

El presidente estadounidense detalló que la ofensiva, iniciada mediante una acción militar conjunta con Israel, ha derivado en transformaciones dentro del liderazgo iraní. Según publicó Europa Press, Trump manifestó que el nuevo liderazgo de Irán "es mucho mejor que el anterior" y afirmó que las nuevas autoridades se muestran “mucho más razonables” que sus predecesores. En el mismo mensaje, el mandatario recalcó que la imposibilidad de acceso nuclear para Irán continuará vigente “durante años”. “Cuando estén listos, tal vez dentro de mucho tiempo, tendréis un presidente como yo que irá allí y los derrotará contundentemente”, expresó Trump, insistiendo en la línea de evitar una capacidad nuclear iraní.

Al abordar las condiciones del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, el mandatario adoptó una postura distinta respecto a semanas previas, en las que había amenazado con represalias graves si Irán no reabría dicho paso estratégico. Ahora sostuvo que la responsabilidad de mantener ese flujo recae sobre quienes dependan del suministro de petróleo y gas transportado por esa ruta. “Si Francia u otro país quiere obtener petróleo o gas, que vaya por el estrecho; irán directamente por ahí y podrán valerse por sí mismos”, aseguró Trump, según informó Europa Press. Además, reiteró que Estados Unidos no tiene intención de mantener su presión sobre el bloqueo de Ormuz y reiteró que la retirada de las tropas estadounidenses del área está prevista próximamente.

El medio Europa Press resaltó que las declaraciones del presidente llegan en un contexto de tensión por el bloqueo parcial impuesto por fuerzas iraníes en el estrecho, como represalia a los ataques realizados por Estados Unidos e Israel. Este bloqueo ha ocasionado un incremento notable en los precios internacionales del crudo, situando el precio del galón de gasolina en Estados Unidos en un máximo relativo, alcanzando los 4 dólares (0,91 euros el litro) por primera vez desde 2022. Trump se refirió a esta situación en su comparecencia y buscó transmitir tranquilidad a la opinión pública estadounidense al afirmar que la retirada de las fuerzas estadounidenses de Irán tendrá como consecuencia una caída de los precios de la gasolina. "Lo único que tengo que hacer es irme de Irán, y lo haremos muy pronto, y los precios se desplomarán", prometió el mandatario, en declaraciones recogidas por Europa Press.

En otro tramo de su intervención, Trump insistió en que el cambio en la postura del gobierno de Irán se debe a la presión internacional, y describió el actual proceso diplomático como una oportunidad para alcanzar acuerdos que anteriormente eran considerados improbables. El mandatario enfatizó que, según su visión, las nuevas autoridades en Teherán tienen un comportamiento “más razonable” y que existen posibilidades reales de lograr consensos diplomáticos para el futuro inmediato.

A lo largo de su comparecencia, Trump reiteró en varias ocasiones que su propósito inicial no consistía en un cambio de régimen, sino en impedir el desarrollo de armas nucleares en Irán, y consideró que este objetivo ya se ha alcanzado. Al pronunciarse sobre la viabilidad de un acuerdo, el presidente señaló que percibe mayor interés por parte de Irán que de su propia administración. “Quieren llegar a un acuerdo más que yo”, afirmó.

Las diferentes fases de la actual contienda en el golfo Pérsico han provocado cambios en los equilibrios energéticos globales y han suscitado inquietud en los mercados internacionales, como consignó Europa Press. El control sobre el estrecho de Ormuz representa un elemento clave para el suministro energético mundial debido al volumen de petróleo y gas natural que atraviesa diariamente esa vía. Las tensiones recientes han generado preocupación entre los países europeos y asiáticos que dependen mayormente de este canal para sus importaciones de hidrocarburos.

La atención internacional permanece centrada en el desenlace del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, así como en el impacto que tendrá sobre la estabilidad política y económica regional. La administración estadounidense mantiene que el “nuevo régimen” iraní adoptará medidas más compatibles con los intereses occidentales, mientras que el futuro del acuerdo nuclear y la normalización de las relaciones diplomáticas ocupan un lugar preponderante en la agenda bilateral, según reiteró Trump según Europa Press. Las perspectivas abiertas por la posible retirada estadounidense y la aparente disposición iraní a negociar configuran el escenario de las próximas semanas, con consecuencias sobre la política energética internacional y la seguridad en Medio Oriente.