Madrid recuerda al Ministerio de Sanidad que la mediación de POP en huelga médica no tiene apoyo mayoritario

La titular de Sanidad en Madrid exige a la ministra una respuesta efectiva ante la paralización prevista, cuestionando la legitimidad del árbitro propuesto y advirtiendo sobre graves consecuencias económicas y asistenciales si no se soluciona el conflicto

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El coste de la huelga médica ya representa 11 millones de euros para la Comunidad de Madrid, según cifras presentadas por las autoridades regionales. Este impacto económico acompaña la suspensión de 142.462 consultas, 6.952 cirugías y 14.489 pruebas diagnósticas durante los paros médicos realizados en una semana de febrero y otra de marzo, según consignó el medio Europa Press. En este contexto, la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, dirigió una carta a la ministra de Sanidad, Mónica García, reclamando una respuesta eficaz frente a la paralización prevista, cuestionando la legitimidad del mediador sugerido y advirtiendo sobre graves consecuencias económicas y asistenciales si no se soluciona el conflicto.

Según detalló Europa Press, Matute recordó en su mensaje que la mediación de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) en la huelga médica por el Estatuto Marco no cuenta con el respaldo mayoritario de las Comunidades Autónomas. La consejera advirtió que, en caso de no lograrse una solución al conflicto, la ministra debería considerar dimitir. La polémica se produce después de la última reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), celebrada el pasado viernes y centrada exclusivamente en la huelga médica, donde el Ministerio de Sanidad aceptó la intervención de un mediador independiente, buscando facilitar el avance en los puntos ya negociados y evitar la huelga programada a partir del 27 de abril.

Europa Press reportó que la ministra de Sanidad, Mónica García, propuso que la figura de mediador fuese reconocida por todas las partes involucradas en el conflicto, con el objetivo de mantener la tramitación tanto del Estatuto Marco como de otras reivindicaciones del colectivo médico. Durante el encuentro, los representantes autonómicos sugirieron que una organización de pacientes asumiera el papel de mediación, basándose en el argumento de que son los pacientes quienes viven directamente las consecuencias de la situación. Por su parte, el Ministerio propuso inicialmente al Foro de la Profesión Médica como mediador, debido a sus conocimientos técnicos y jurídicos sobre las peticiones de los médicos. Finalmente, la ministra comunicó la intención de trasladar al Comité de Huelga la propuesta de que una organización de pacientes actuara como mediadora, conforme a la sugerencia de varias consejerías autonómicas.

En su misiva, Matute subrayó que el acuerdo alcanzado en el CISNS no contemplaba establecer la mediación en los términos defendidos por García. También puntualizó que la propuesta de la POP fue presentada solo por dos o tres consejeros, indicando que no contó con el respaldo mayoritario del Consejo. A pesar de reconocer el trabajo de la organización en favor de los pacientes, la consejera insistió en que su papel como mediador carece de amplio apoyo entre las comunidades.

La consejera de Sanidad responsabilizó directamente a la ministra por la gestión del conflicto, señalando la existencia de "un problema de liderazgo y de capacidad de negociación" en el Ministerio de Sanidad, según reportó Europa Press. Matute cuestionó que, hasta el momento, la ministra no haya mantenido una interlocución efectiva con los profesionales médicos para alcanzar una salida al conflicto. En su carta, señaló: "No estamos ante un desacuerdo técnico, sino ante un conflicto mal gestionado desde su origen".

En la carta, Fátima Matute enfatizó que la Consejería de Sanidad de Madrid no avalará "maniobras que desvíen el foco del problema o que pretendan diluir responsabilidades". Reiteró la exigencia de suspender de manera inmediata la tramitación del nuevo Estatuto Marco, mientras no haya una negociación real con garantías. Al mismo tiempo, la consejera reclamó que cualquier modificación normativa relevante cuente con una financiación finalista y la participación de los ministerios de Hacienda, Función Pública y Trabajo, cuya ausencia en el proceso calificó de "incomprensible" y como evidencia de la "improvisación" con la que, según su visión, se ha abordado la reforma.

Europa Press también recogió la petición de Matute de establecer un marco de negociación específico, directo y vinculante para abordar la situación del colectivo médico y reconoció la singularidad de esta profesión. En su carta se incluye: "Hacerlo no divide, no confronta y no excluye: fortalece el sistema y respeta a quienes lo sostienen". Insistió en que prolongar el desacuerdo perjudica a pacientes y profesionales.

Finalmente, la consejera transmitió que, en caso de no existir voluntad por parte de la ministra de Sanidad, o si ha perdido la confianza de quienes deben negociar, esta debería actuar en consecuencia y dejar el cargo. La carta concluyó afirmando que "el sistema sanitario no puede permitirse más tiempo perdido", según publica Europa Press.