Lamine Yamal, sobre los cánticos en el RCDE Stadium: "Es una falta de respeto y algo intolerable"

La conducta ofensiva en las gradas durante el encuentro entre las selecciones de España y Egipto generó indignación tras los cánticos y burlas con connotaciones racistas, lo que desató la reacción de figuras públicas y abrió el debate sobre la intolerancia en el fútbol

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En el RCDE Stadium, los cánticos ofensivos surgidos desde la zona donde se ubica la ‘Curva’ del RCD Espanyol impactaron de manera significativa no solo en el desarrollo del partido amistoso entre las selecciones de España y Egipto, sino también en la opinión pública. Con el estadio de Cornellà-El Prat recibiendo a 35.895 personas, y tras los incidentes de intolerancia vividos en la grada, la indignación se extendió más allá del recinto deportivo y llegó a diversas figuras del panorama social y futbolístico. Según consignó el medio de comunicación, estos hechos abrieron un debate sobre el racismo y la intolerancia en el fútbol.

El delantero del FC Barcelona y jugador de la selección española, Lamine Yamal, respondió con firmeza ante los cánticos que se escucharon en el estadio. “Es una falta de respeto y algo intolerable”, expresó el extremo a través de sus redes sociales, de acuerdo con lo publicado. En su mensaje, Yamal aclaró que la frase “el que no bote es musulmán” se dirigía en principio al equipo rival, aunque remarcó que para cualquier persona musulmana estos cánticos resultan irrespetuosos y “algo intolerable”. El futbolista señaló: “Yo soy musulmán, 'alhamdulillah'. Ayer en el estadio se escuchó el cántico de 'el que no bote es musulmán'. Sé que iba por el equipo rival y no era algo personal contra mí, pero como persona musulmana no deja de ser una falta de respeto y algo intolerable”, reportó el medio.

El ambiente que se vivía en el estadio, festivo en principio por el enfrentamiento internacional, se vio alterado a partir del minuto 20 del encuentro, cuando comenzaron los cánticos de carácter religioso y racista procedentes de una parte del fondo de la grada, detalló el medio. Además, durante los prolegómenos del partido, parte del público abucheó el himno de Egipto, mientras que se registraron insultos dirigidos al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por parte de un reducido grupo de asistentes.

De acuerdo con lo publicado, Yamal fue tajante en su denuncia y señaló que entiende que no toda la afición es responsable de estas conductas. En su declaración en redes sociales, enfatizó: “A los que cantan estas cosas: usar una religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas”. Subrayó que el fútbol debe ser un espacio para disfrutar y animar y que “no es para faltar al respeto a la gente por lo que es o en lo que cree”. Así, el futbolista transmitió un mensaje de agradecimiento a quienes sí apoyaron al equipo de manera positiva: “Gracias a la gente que nos vino a animar, nos vemos en el Mundial”.

El medio indicó que estos acontecimientos han provocado una reacción inmediata en redes sociales y en el entorno deportivo, donde diversas voces han manifestado su rechazo ante cualquier tipo de manifestación discriminatoria en el fútbol. La presencia de cánticos ofensivos y abucheos en partidos internacionales alimenta el debate sobre la tolerancia y el respeto dentro de los estadios. Estos incidentes han llevado el foco nuevamente hacia la necesidad de erradicar comportamientos discriminatorios y racistas de las gradas, reforzando la importancia del trabajo conjunto entre organismos deportivos, clubes y aficionados para evitar que situaciones de este tipo se repitan.

La difusión del mensaje de Yamal, respaldado por el medio, ha sumado a la reflexión pública sobre el papel de las figuras del deporte en la lucha contra la discriminación. La visibilidad de este tipo de denuncias contribuye a la concienciación sobre los desafíos que enfrenta el fútbol en materia de convivencia y respeto entre aficionados y jugadores. Los hechos registrados en el RCDE Stadium se suman a una problemática reconocida en otras ligas y competiciones, donde las autoridades deportivas y sociales buscan fórmulas para atajar la intolerancia en el deporte.

El partido entre las selecciones de España y Egipto, más allá del resultado deportivo, quedará marcado por lo sucedido fuera del césped. Los hechos consignados por el medio ponen en evidencia la persistencia de actitudes discriminatorias en contextos multitudinarios y reactivan el llamamiento a la responsabilidad compartida entre espectadores, clubes y organizadores de eventos deportivos. La descalificación pública de este tipo de conductas, realizada por voces protagonistas como la del propio Lamine Yamal, amplifica la expectativa sobre las futuras respuestas por parte de instituciones y dirigentes relacionadas con el fútbol nacional e internacional.